Arquidiócesis de Xalapa llama a recuperar la conciencia moral y la justicia

Redacción

Xalapa, Ver.- La Arquidiócesis de Xalapa hizo un llamado a la sociedad veracruzana a reflexionar sobre la justicia, la violencia y la pérdida de la conciencia moral, al señalar que diversas prácticas cotidianas contribuyen a normalizar el mal y la injusticia.

En su comunicado de este domingo 4 de octubre, la Arquidiócesis retomó pasajes del profeta Isaías y del Evangelio de San Mateo para plantear que Dios espera de las personas frutos de justicia y rectitud, pero encuentra, en cambio, violencia, opresión y sufrimiento.

El mensaje advierte que esta situación también está presente en distintos ámbitos de la vida de creyentes y ciudadanos, y señala que existe una responsabilidad colectiva frente a las acciones que contribuyen a mantener prácticas contrarias a la justicia.

Bajo el título “Hay un llamamiento profético a la justicia”, la Arquidiócesis cuestionó de manera directa a los veracruzanos sobre su papel ante conductas que, desde su perspectiva, han llegado a considerarse normales.

Entre ellas mencionó solicitar o entregar dinero para realizar trámites que deberían ser gratuitos, pagar por productos robados o participar en prácticas de piratería bajo el argumento de que representan un menor costo, así como permanecer indiferentes ante la venta de drogas a jóvenes y estudiantes.

También llamó a revisar las conductas dentro del ámbito familiar, al señalar la contradicción de exigir justicia mientras en el hogar se recurre a los gritos, la humillación o el maltrato hacia quienes se encuentran en una posición de mayor vulnerabilidad.

La Arquidiócesis sostuvo que, aunque en la historia existe un “misterio de pecado” marcado por la oscuridad y la obstinación en la maldad, también es posible que de las consecuencias de la violencia y el sufrimiento surjan oportunidades para recuperar la vida y la esperanza.

Finalmente, planteó una pregunta dirigida a la sociedad: “¿Qué fruto le estamos dando hoy?”, como una invitación a revisar las acciones individuales y colectivas y a asumir una mayor responsabilidad frente a la justicia y el bien común.