Juan David Castilla
Luego de 364 días de inactividad por el conflicto laboral en el Nacional Monte de Piedad, usuarios y pignorantes acudieron a las sucursales en la entidad para desempeñar sus bienes y recuperar alhajas, electrodomésticos y objetos de valor que permanecieron resguardados durante un año.
La mañana de este miércoles 7 de octubre, se registraron largas filas que sobrepasaron los accesos principales de las oficinas. Los ciudadanos expresaron su alivio al concretar la reapertura del servicio, toda vez que el cierre temporal afectó la economía de miles de familias que recurren de forma periódica a esta institución prendaria para atender emergencias financieras.
La señora Iris Aburto, una de las usuarias que acudió a realizar la recuperación de sus pertenencias, señaló que durante el periodo que duró la huelga, la institución habilitó esquemas de pago bancarios para permitir que los usuarios mantuvieran al corriente sus refrendos o el finiquito de sus deudas.
«Afortunadamente es una institución que siempre nos apoya mucho. En esta ocasión estuvieron en huelga justo 364 días. Vine a recoger mis prendas porque cuando tengo algún inconveniente económico acudo aquí a empeñar y me prestan dinero», explicó.
Aclaró que, a pesar de la suspensión de actividades en las ventanillas de las sucursales, no se generaron cobros excesivos ni intereses moratorios extraordinarios para quienes mantuvieron sus pagos en tiempo y forma a través de las alternativas bancarias dispuestas.
«Pagué mis tres refrendos a tiempo, por lo que mis prendas se quedaron en resguardo seguro en la bóveda. Yo pensé que para enero se resolvería el conflicto, pero se prolongó todo el año. Lo importante es que las pertenencias estuvieron seguras», añadió.
Durante el reinicio de operaciones, los tiempos de espera en las filas superaron las dos horas debido a la alta afluencia de personas que buscaban conciliar sus boletas y concretar la entrega física de sus artículos. A pesar de las demoras, los usuarios calificaron como satisfactoria la atención del personal tras el prolongado paro.
«Está lleno, la fila llega hasta la puerta y sigue entrando gente. Hay que hacer varios trámites y esperar el turno, pero la atención ha sido buena considerando la cantidad de personas que venimos a realizar el mismo trámite».
El restablecimiento de las actividades en las sedes del Nacional Monte de Piedad da certeza a miles de empeñantes en la región, quienes esperaban la devolución de su patrimonio tras el acuerdo que puso fin al conflicto laboral.



