Hora cero
Partidos, con bajo nivel de confianza
Luis Alberto Romero
La confianza de los mexicanos en los partidos políticos atraviesa uno de sus momentos más bajos; distintas mediciones realizadas durante 2025 y 2026 coinciden en mostrar un fuerte desgaste de estas instituciones y una creciente distancia entre los ciudadanos y la política partidista.
El dato más reciente es contundente. El estudio Latinobarómetro 2026, cuya información fue retomada por el periódico El Financiero, revela que la confianza en los partidos políticos en México cayó de 30 a 18 por ciento entre 2024 y 2026; es decir, perdió 12 puntos porcentuales en apenas dos años. La cifra coloca al país ligeramente por encima del promedio latinoamericano, que se ubica en 16 por ciento.
La caída no se limita a los partidos; también disminuyó la confianza en otras instituciones; el Congreso pasó de 32 a 29 por ciento; y el Poder Judicial, de 35 a 28 por ciento en el mismo periodo; las Fuerzas Armadas registraron una reducción más moderada, de 52 a 50 por ciento, indica la fuente.
Sin embargo, otras mediciones muestran que el problema viene de tiempo atrás; la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2025, elaborada por el INEGI, ubicó a los partidos políticos como las instituciones que menos confianza generan entre la población; apenas 23.9 por ciento manifestó confiar en ellos. En contraste, las universidades públicas alcanzaron 75.9 por ciento.
La Encuesta Nacional de Confianza en la Administración Pública, del propio INEGI, también colocó a los partidos en el último lugar; 33.7 por ciento reportó tener confianza alta o moderada en estas organizaciones.
Una medición distinta, realizada por Research Land, encontró igualmente un escenario adverso; en su encuesta Confianza en las Instituciones 2026, los partidos registraron el peor diferencial de confianza, con -68 puntos, incluso por debajo de senadores, policías y gobernadores.
El contraste resulta interesante; los ciudadanos pueden mantener preferencias electorales por determinadas fuerzas políticas sin necesariamente confiar en los partidos como instituciones.
La encuesta de Buendía & Márquez rumbo a 2027, por ejemplo, muestra a Morena con una amplia ventaja en intención de voto para la Cámara de Diputados; 35 por ciento mencionó a ese partido, frente a 11 por ciento para el PAN, 9 por ciento para el PRI y 9 por ciento para Movimiento Ciudadano.
El mensaje de fondo parece claro; los partidos siguen siendo indispensables para competir y organizar elecciones, pero una parte importante de la sociedad ya no les concede automáticamente confianza.
Ese puede ser uno de los grandes retos para los partidos rumbo a 2027; no solamente ganar votos, sino recuperar credibilidad.
En Veracruz, los partidos se preparan para encarar el proceso 2026-2027, enfocado en la renovación tanto de la Cámara de Diputados como del Congreso local.
La elección intermedia servirá para observar el reacomodo de las fuerzas políticas y las posibles alianzas rumbo a la sucesión de 2030.
El problema para los partidos políticos, tanto los oficialistas como los opositores, es el alto nivel de descrédito, que consignan las encuestas.
@luisromero85



