Juan David Castilla
En México y en entidades como Veracruz persisten deficiencias de infraestructura básica que limitan el aprendizaje en el sector público, pese a que el avance tecnológico global exige la formación de habilidades digitales desde las primeras etapas del desarrollo educativo.
De acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) elaborado con cifras oficiales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), más de la mitad de los planteles de educación básica carece de conectividad a internet y equipos de cómputo.
El estudio estadístico revela que el 57% de las escuelas públicas del país no cuenta con acceso a internet, mientras que el 56% carece por completo de computadoras para el desarrollo de actividades académicas.
Esta brecha tecnológica frena la competitividad de las nuevas generaciones e incrementa la desigualdad de oportunidades educativas respecto a las instituciones privadas o de zonas urbanas desarrolladas.
A las carencias en materia de tecnologías de la información y comunicación (TIC) se suman rezagos en servicios públicos indispensables para la operación cotidiana de los centros escolares.
Las cifras elaboradas por el IMCO a partir del ciclo escolar reflejan que el 19% de las escuelas públicas del país carece del servicio de agua potable, el 14% no cuenta con infraestructura básica para el lavado de manos y un 6% opera sin acceso al suministro de energía eléctrica.
El organismo de investigación subrayó la urgencia de reorientar el gasto público hacia el fortalecimiento de los servicios de conectividad y equipamiento escolar, advirtiendo que la falta de herramientas tecnológicas básicas en las aulas condiciona el futuro académico y laboral de millones de estudiantes en la entidad veracruzana y a nivel nacional.



