Ley de Economía Digital / Teresa Carbajal

“DEBO, NO NIEGO; PAGO, LO JUSTO”

 Teresa Carbajal

  • Ley de Economía Digital

Esta misma semana quedó aprobada en el Senado de la República, la Ley de Economía Digital para pagos Digitales y Electrónicos; misma que tiene como fin dar las bases que en definitiva regirán al comercio en nuestro país, en su apartado de cobros, al cambiar en forma masiva los pagos, de efectivo a digital.

Todo comenzó en una conferencia mañanera, cuando se presentó ante el pueblo la iniciativa de pagos digitales o electrónicos denominada “Ley de Economía digital” la primera parte de su presentación se centró en la idea de acelerar los pagos digitales y poder pagar con el celular, el uso de bienes y servicios.

Esto aprovechando que ya tenemos la infraestructura del SPEI, sistema de pagos electrónicos, y del CODI, cobros digitales para transferencias inmediatas, por otro lado, se dijo, que una de las aspiraciones con la implementación de la ley, es impulsar la economía.

Pues con esta, las tienditas, y los pequeños negocios o microempresas ya van a poder cobrar sin efectivo de por medio.

En el apartado de bancarización, se habla de una nueva modalidad de cuenta bancaria para pequeños negocios, con apertura remota y sin fiscalización.

También el gobierno en todos los niveles, podrá aceptar pagos digitales para trámites y servicios.

¿Y hacia dónde va?, hacia una eliminación gradual del uso de efectivo. La idea no es mala, en los aspectos de formalización de la economía, y en la inclusión financiera.

Pues derivado de la exposición, que después fue enviada en forma de iniciativa al legislativo federal, se entiende que se innovará sobre aspectos que podrían facilitar la apertura de cuentas, incluso la eliminación de comisiones en el uso de las cuentas especiales con las que se atenderá a los usuarios de esta economía paralela y social que se tiene en mente.

El problema no es ese; el problema es que México no es un país seguro para los usuarios de servicios financieros.

Y las más de 35 mil quejas presentadas ante la Condusef, entre enero a mayo de 2026 por posible fraude financiero, dan la prueba más fehaciente de ello.

Es decir, hasta el día de hoy la experiencia nos dice, que es más seguro tener dinero en efectivo que depositado en una tarjeta bancaria.

Pues de un momento, a otro, el dinero que está depositado, puede desaparecer porque alguien, sin tu autorización, hizo una transferencia, una compra o una disposición, sin que te pudieras anticipar al robo, del que casi siempre el usuario afectado se entera, hasta el “gracias por su pago”, o “transferencia exitosa”.

Me llama poderosamente la atención, como hasta el momento sigue sin advertirse un esfuerzo ya no digamos serio, sino mínimo, para darle respuestas a las personas que diariamente salen defraudadas con sus ahorros.

Y la realidad es esta, con datos oficiales de la Condusef, los consumos no reconocidos tuvieron un incremento del 32.1% al mes de julio 2026, en comparación con el año anterior 2025.

Y los consumos vía internet, no reconocidos, tuvieron un alza del 8.1% en comparación también con el año próximo pasado 2025.

Es decir, mientras siguen acumulándose expedientes sin resolver en la oficina de defensa de usuarios de servicios financieros, que terminan turnados a una instancia judicial para que se revise, analice y demuestre el caso, a fin de obtener alguna restitución de dinero.

Se pretende sumar a más personas, o a los que aún no han caído en la dinámica de aventurarse en el mundo de los pagos digitales, cuando se sabe, de sobra que se carecen de medios reales de protección y defensa a las personas que han sufrido menoscabo en su patrimonio por esta dinámica.

Por otra parte, la apertura de cuentas no es tan fácil, como se dice, por lo menos no hasta ahora, habría que ver la estrategia de aterrizaje de la nueva norma para saber que también los comerciantes, prestadores de servicios y sobre todo pequeños comerciantes, no generen más costos por el uso de la infraestructura de cobros, como sucede con las terminales.

Y cuál sería la forma de protegerlos también a ellos; de lo que se avecina, con una Ley que, reitero, suena bien, pero no convence en sus fines, no solo por la dinámica que ha sido planteada en ella.

Si no por la falta de certidumbre y los grandes riesgos a los que hemos sido expuestos quienes ya desde hace tiempo decidimos participar de manera activa, en esto de la inclusión financiera. visite  www.elbarzonrc.org Contacte elbarzonrc@yahoo.com.mx, O sígame en @terecarbajal