Juan David Castilla
El cáncer de próstata se ha consolidado como una de las principales amenazas para la salud de los hombres veracruzanos. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y de la Secretaría de Salud Federal, la entidad se mantiene en los primeros lugares a nivel nacional por volumen de casos reportados e incidencia de mortalidad.
Tan solo en el último registro anual consolidado, el cáncer de próstata cobró la vida de más de 500 varones en el territorio veracruzano, ubicándolo como la principal causa de muerte por tumores malignos en hombres mayores de 60 años.
Especialistas del sector salud coinciden en que una de las mayores problemáticas en la entidad es el diagnóstico tardío. Cifras del Centro Estatal de Cancerología y de la Secretaría de Salud indican que siete de cada diez pacientes acuden a consulta médica cuando la enfermedad ya se encuentra en fases avanzadas o con metástasis.
A nivel nacional, se estiman más de 25 mil casos anuales. Sin embargo, la posición geográfica y la densidad poblacional de Veracruz, sumadas al estigma y a la falta de revisiones periódicas en comunidades rurales y urbanas, han acelerado la tasa de mortalidad en los últimos años.
Autoridades sanitarias reiteran que el cáncer de próstata es curable o altamente tratable si se detecta a tiempo. Por ello, hacen un llamado a la población masculina para someterse a revisiones preventivas a partir de los 45 años en la población general sin antecedentes familiares, o bien a partir de los 40 años en aquellos hombres con antecedentes de primer grado, como padres o hermanos, con diagnóstico previo de este tumor.
Estudios sencillos como el antígeno prostático específico mediante prueba de sangre y la exploración física continúan siendo las herramientas fundamentales para evitar que este padecimiento siga cobrando vidas en la entidad.



