Alertan bomberos de Xalapa por aumento de hasta 45 % en incendios domiciliarios por veladoras en altares

Juan David Castilla

Ante el desarrollo de las festividades de Todos Santos y Fieles Difuntos, el Cuerpo de Bomberos de Xalapa hizo un llamado preventivo a la población de la capital para extremar precauciones en el uso de veladoras, velones e inciensos al interior de las viviendas, al advertir que la falta de supervisión de estos elementos tradicionales se posiciona entre las causas principales de conatos e incendios domiciliarios durante la temporada.

El primer comandante de la corporación de auxilio en Xalapa, José Luis Acosta Hernández, explicó que la instalación de ofrendas representa una tradición profundamente arraigada entre las familias veracruzanas; sin embargo, remarcó que el descuido de flamas abiertas representa un factor de riesgo latente que pone en peligro tanto el patrimonio material como la integridad física de los habitantes.

Según los registros del cuerpo bomberil y corporaciones de emergencia locales, durante los días festivos de Día de Muertos las solicitudes de apoyo por siniestros en casas habitación sufren un incremento considerable, elevando la carga de servicios de atención de urgencias hasta en un 45 por ciento respecto a periodos ordinarios.

Los percances se relacionan principalmente con veladoras dejadas sin vigilancia cerca de insumos altamente inflamables como papel picado, textiles, estructuras de madera y arreglos florales secos, además de sobrecargas eléctricas por luces decorativas.

El mando operativo precisó que, si bien la mayoría de las emergencias atendidas en la zona urbana devienen únicamente en daños materiales sin que se reporten pérdidas humanas o lesiones graves, la propagación de las llamas suele ser acelerada debido a los elementos combustibles propios de la arquitectura de las ofrendas.

«Muchas familias mantienen la tradición de encender velas en honor a sus seres queridos, pero si no se toman las medidas básicas de precaución, un descuido mínimo puede derivar en un percance grave dentro del hogar. Porque luego en lugar de disfrutar sale uno espantado o con pérdidas materiales; aunque regularmente no hay daños físicos en las personas, no deja de ser un susto», concluyó el comandante Acosta Hernández, insistiendo en la recomendación de sofocar todo fuego expuesto antes de dormir o al ausentarse del domicilio.