Mesa de Redacción
El caso de Lomas de Temimil
Enrique Yasser Pompeyo
En Coatepec, el acceso al agua potable debe garantizarse sin permitir que particulares se aprovechen de la necesidad de las familias.
La necesidad de contar con servicios básicos no puede convertirse en moneda de cambio ni mucho menos en una oportunidad para que unos cuantos hagan negocio a costa de quienes buscan mejorar sus condiciones de vida.
Esa es la postura que deja clara el alcalde de Coatepec, Jorge Ignacio Luna Hernández, ante la problemática que se vive en la colonia Lomas de Temimil.
El asunto no es menor. Vecinos de este asentamiento denunciaron que un grupo de personas impidió la instalación de tomas de agua por parte de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento, situación que derivó en altercados y requirió la presencia de la Policía Municipal.
De acuerdo con los testimonios, quienes obstaculizan estos trabajos se ostentan como propietarios de la colonia y de zonas aledañas, e incluso presuntamente exigen cuotas mensuales para permitir el acceso a servicios básicos.
Frente a este escenario, el alcalde fue claro: Temimil es una colonia irregular que no está municipalizada y que carece de elementos indispensables para su regularización, como usos de suelo, licencias de construcción y autorizaciones de lotificación.
No se trata, por tanto, de una decisión política ni de una negativa arbitraria del Ayuntamiento.
Existe un impedimento jurídico que imposibilita a la autoridad municipal regularizar el asentamiento y otorgar tomas individuales de agua potable a cada vivienda.
Aquí es donde cobra relevancia la actuación del gobierno municipal.
Aun cuando las condiciones legales impiden avanzar por la vía de las conexiones individuales, el Ayuntamiento busca una alternativa para que las familias no se queden sin el vital líquido. La instalación de un macromedidor permitirá abastecer de agua a la colonia sin transgredir las disposiciones legales.
Una medida que, más allá de las diferencias y los conflictos, coloca en el centro una necesidad elemental: que las familias puedan disponer de agua para sus actividades cotidianas.
Pero también hay un mensaje de fondo que no debe pasar desapercibido: la irregularidad de un asentamiento no puede convertirse en terreno fértil para que particulares se atribuyan facultades que corresponden a la autoridad o pretendan obtener beneficios económicos mediante el control de los servicios básicos.
Luna Hernández señaló que el Ayuntamiento estará atento para evitar que algunas personas lucren con la posibilidad de acceso al agua potable que ofrece la Comisión Municipal. Una postura necesaria ante las denuncias de vecinos que aseguran enfrentar cobros y obstáculos para acceder a servicios indispensables.
El alcalde, además, abrió la puerta al diálogo e invitó a los habitantes de Lomas de Temimil a acudir directamente al Ayuntamiento para exponer su situación y encontrar alternativas dentro del marco legal.
La disposición a escuchar es importante, pero también lo es que las familias conozcan con claridad la realidad jurídica del lugar donde viven.
La necesidad de una vivienda no debe ser aprovechada por quienes ofrecen soluciones que no pueden garantizar o generan expectativas que terminan convirtiéndose en problemas para el patrimonio de la gente.
Lomas de Temimil enfrenta una problemática compleja que no se resolverá de la noche a la mañana. Sin embargo, el camino debe ser claro: atender a las familias, buscar alternativas para garantizar los servicios básicos y evitar que intereses particulares se interpongan en el bienestar colectivo.
Una cosa es la irregularidad de un asentamiento y otra muy distinta que alguien pretenda hacer negocio con la necesidad de sus habitantes.
En Coatepec, el reto es encontrar soluciones sin violar la ley, pero también sin permitir que la gente quede a merced de quienes quieran convertir el acceso al agua en un privilegio o una fuente de lucro.
El agua es una necesidad básica, no un negocio para quienes se aprovechan de la esperanza de tener un hogar.
enriquepompeyo@hotmail.com



