Mesa de Redacción
Veracruz: Presupuesto 2027
Enrique Yasser Pompeyo
En Veracruz, hablar del presupuesto no es solamente hablar de números, sino de las prioridades de un gobierno y de su compromiso con el bienestar de la población.
Bajo esa premisa, la gobernadora Rocío Nahle García presentó los principales ejes del presupuesto para 2027, una propuesta que busca fortalecer sectores estratégicos, impulsar la infraestructura y avanzar hacia una administración financiera más responsable.
Uno de los aspectos más relevantes es que no se contemplan nuevos impuestos, manteniendo las contribuciones actuales y apostando por una mejor administración de los recursos públicos.
Una decisión que busca dar certidumbre a las familias y a los sectores productivos, mientras se procura que el presupuesto se traduzca en beneficios concretos para Veracruz.
El campo y la ganadería tendrán un impulso significativo, con un incremento cercano al 70 por ciento en la inversión destinada a estas actividades. Se trata de una apuesta por quienes diariamente trabajan la tierra, producen alimentos y sostienen una parte fundamental de la economía estatal.
Apoyar a los productores significa fortalecer las comunidades rurales, generar oportunidades y reconocer que el desarrollo de Veracruz también pasa por el campo. En este sentido, el presupuesto coloca a los sectores agropecuarios entre las prioridades de la administración estatal.
La infraestructura es otro de los rubros que destaca, con un aumento del 22 por ciento en los recursos destinados a este sector. Carreteras, caminos y puentes forman parte de las demandas que los municipios han planteado de manera constante, y representan obras indispensables para mejorar la movilidad, conectar comunidades y facilitar el traslado de personas y mercancías.
La gobernadora ha señalado que Veracruz necesita continuar avanzando en infraestructura, pues cada camino construido y cada puente rehabilitado contribuyen a mejorar las condiciones de vida de la población y a fortalecer el desarrollo regional.
En educación y salud, los incrementos presupuestales se ajustarán conforme a la inflación, mientras que las dependencias recibirán aumentos generales por encima de ese indicador, de acuerdo con lo expuesto por la mandataria. Esto refleja el propósito de mantener la operación de los servicios públicos y atender las necesidades de la administración estatal.
Pero quizá uno de los cambios más importantes se encuentra en la disciplina financiera.
Nahle García destacó que su gobierno continuará pagando los compromisos de deuda heredados, sin recurrir a nuevos créditos para cubrir los vencimientos. Una estrategia que busca romper con la práctica de refinanciar obligaciones y avanzar hacia una reducción progresiva del endeudamiento.
La lógica es sencilla, pero trascendental: gastar con responsabilidad, controlar el gasto corriente y destinar los ahorros al cumplimiento de las obligaciones financieras.
¿El beneficio? Conforme disminuyan las retenciones relacionadas con la deuda, Veracruz podrá disponer de mayores recursos federales para destinarlos a obras, servicios y programas que beneficien directamente a la población.
Se trata de una visión de largo plazo que busca transformar las finanzas públicas y evitar que las obligaciones del pasado continúen limitando las posibilidades de desarrollo del estado.
La gobernadora también reconoció el trabajo del equipo financiero encabezado por el secretario de Finanzas, Miguel Reyes Hernández, en la elaboración de una propuesta que procura equilibrar las necesidades de Veracruz con los recursos disponibles.
Gobernar también significa establecer prioridades, administrar con responsabilidad y entender que no siempre se puede hacer todo al mismo tiempo, pero sí se puede avanzar cuando los recursos se utilizan de manera estratégica.
El presupuesto de Veracruz para 2027 plantea, así, una ruta de inversión y responsabilidad: más apoyo al campo y la ganadería, mayor impulso a la infraestructura, atención a sectores esenciales y una estrategia para reducir la deuda sin comprometer las finanzas futuras.
El reto es convertir cada peso presupuestado en resultados visibles para las familias veracruzanas. La propuesta presentada por Rocío Nahle García apunta hacia una administración que busca ordenar las finanzas, fortalecer la inversión pública y construir condiciones más favorables para el desarrollo.
En un estado con tantas necesidades y potencialidades como Veracruz, contar con un presupuesto que combine inversión, estabilidad y disciplina financiera representa un paso importante para seguir avanzando.
El verdadero valor de un presupuesto no está únicamente en cuánto se gasta, sino en cómo se administra y cuánto bienestar logra generar para la gente; en este caso, para los veracruzanos.
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