Juan David Castilla
En el marco de las conmemoraciones tradicionales de Todos Santos, la Alianza Mexicana contra el Fracking rindió un homenaje simbólico a la memoria de miles de ejemplares de la fauna silvestre, marina, ganadera y doméstica que han muerto a consecuencia de la contaminación e impacto ambiental provocados por la industria de los combustibles fósiles, siendo Veracruz una de las entidades más afectadas por dicha situación.
A través de un pronunciamiento público, la organización ambientalista dedicó un tributo a la pérdida de peces, mamíferos marinos, aves, ganado bovino y equino, así como a animales de compañía que han perecido en regiones petroleras debido a la degradación de sus hábitats naturales, la infiltración de tóxicos en fuentes de agua y la exposición continua a emanaciones contaminantes en zonas de extracción.
La asociación civil repudió la continuidad del modelo energético basado en hidrocarburos, al señalar que normaliza y sistematiza prácticas extractivas de alto riesgo como la fracturación hidráulica y la quema indiscriminada de gas en yacimientos.
De acuerdo con los activistas, estos procedimientos no solo comprometen la estabilidad climática, sino que constituyen dinámicas de afectación directa a la biodiversidad y a los ecosistemas acuáticos y terrestres de las regiones donde opera la industria pesada.
Los defensores del territorio recalcaron que la preservación de los recursos naturales debe anteponerse a la rentabilidad de las empresas energéticas.
En ese sentido, hicieron un llamado a garantizar la disponibilidad de agua limpia, aire puro y suelos fértiles para el desarrollo de la vida y la salud de las comunidades, en lugar de destinar esos bienes comunes a proyectos hidrocarburíferos que dejan secuelas ambientales irreversibles y amenazan el porvenir de las poblaciones.
La Alianza Mexicana contra el Fracking reiteró su exigencia formal al Congreso de la Unión y a las autoridades federales para elevar a rango constitucional la prohibición de la técnica de la fracturación hidráulica en todo el territorio nacional.
Asimismo, enfatizaron la necesidad urgente de reorientar el presupuesto y las políticas públicas hacia una transición energética justa, que detenga la expansión de la infraestructura fósil y proteja la integridad de los ecosistemas del país.



