Hora cero
Veracruz y su primer paso hacia la justicia elegida en las urnas
Luis Alberto Romero
Veracruz ha sido testigo de un momento histórico: por primera vez, la ciudadanía eligió en las urnas a quienes impartirán justicia desde el Poder Judicial del Estado. Un hecho inédito en el país, que abre nuevas rutas para concebir el acceso a la justicia no solo como un tema de legalidad, sino también de legitimidad democrática.
Llegar a este punto no fue sencillo. El Organismo Público Local Electoral de Veracruz enfrentó un reto sin precedentes: organizar una elección judicial extraordinaria en apenas cinco meses, de manera simultánea al proceso ordinario para renovar los 212 ayuntamientos. Una doble tarea titánica en términos operativos, presupuestales y comunicacionales, como lo señaló el secretario ejecutivo del organismo, Luis Fernando Reyes Rocha.
Más de 24 millones de boletas fueron procesadas manualmente en 5,548 casillas, en una elección que implicó cuatro boletas por cada ciudadano. El resultado fue una operación equivalente a realizar, en una sola jornada, cuatro elecciones de gubernatura. Aun con ese nivel de complejidad, el OPLE concluyó el cómputo estatal en 16 días, incluso antes que el INE finalizara el conteo del proceso federal. Si alguien requería pruebas de que los organismos electorales locales pueden estar a la altura de los grandes retos democráticos, aquí las tiene.
Sin embargo, también hay lecciones que deben asumirse. Las fallas en el sistema de cómputo —aunque no comprometieron la validez legal de los resultados, ya que el conteo oficial se basa en actas físicas y no en sistemas digitales— evidenciaron que hay puntos a corregir.
En un contexto político donde los organismos autónomos enfrentan un escrutinio constante —y, en ocasiones, ataques directos—, no basta con contar bien los votos: es necesario hacerlo de forma transparente, pedagógica y comprensible para todos. La transparencia también es narrativa, ha afirmado Reyes Rocha.
Hoy, Veracruz cuenta con 98 personas juzgadoras electas directamente por la ciudadanía. Entre ellas, la mayoría son mujeres, lo que representa un avance importante hacia la paridad sustantiva. Ojalá este proceso marque el inicio de un debate serio sobre el futuro de la elección de jueces en México: sus ventajas, sus riesgos y, sobre todo, las condiciones institucionales necesarias para que este ejercicio sea no solo legal, sino también democrático.
En ese sentido, el trabajo del OPLE Veracruz puede considerarse el primer experimento electoral de esta naturaleza en el país, como lo han reconocido tanto el secretario ejecutivo como la presidenta del órgano electoral, Marisol Alicia Delgadillo Morales.
Si esta elección marca el inicio de una nueva era para la justicia veracruzana, que lo haga sobre los cimientos del profesionalismo, la confianza ciudadana y la transparencia. Porque una justicia que se elige, también debe rendir cuentas.
@luisromero85


