Hora cero
La visita de Sheinbaum a Veracruz
Luis Alberto Romero
La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Veracruz representa más que un acto protocolario de rendición de cuentas, dado que hubo anuncios muy importantes para la entidad y sobre todo para la industria petrolera.
Sheinbaum centró su mensaje en la recuperación de la industria petroquímica de Pemex en Veracruz, una industria estratégica que rehúsa su precariedad tras años de abandono.
Ese abandono en que encuentra ha generado condiciones lamentables para los habitantes de las zonas que dependen de este sector; en Poza Rica, por citar un ejemplo, el comercio local enfrenta condiciones sumamente adversas, lo que se traduce en reportes de constantes quiebras.
La población de este punto de la geografía veracruzana está empobrecida. Datos oficiales, de la Secretaría de Bienestar, indican que casi 50% de los habitantes de Poza Rica enfrentan condiciones de pobreza, en tanto que casi el 20% son vulnerables por carencias sociales.
No es todo; más de 38,000 personas de este lugar reportaron carencias por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad.
Coatzacoalcos, otro ejemplo, los indicadores de pobreza se ubican en 43.5%; y los de carencias sociales, en 20.9%.
En términos generales, ese es el común denominador de las zonas petroleras de Veracruz y de todos los estados productores.
Precisamente debido a esa realidad de abandono, el anuncio de la presidenta es una buena noticia para las entidades petrolera, porque demuestra que el Gobierno Federal apuesta por la economía regional como eje del desarrollo nacional.
En el puerto, la presidenta Sheinbaum anunció que la producción de fertilizantes ya inició con la construcción del proyecto Escolín en Poza Rica; y hay planes para la reactivación económica y la generación de empleos en Coatzacoalcos.
Por su parte, la gobernadora Nahle, con décadas de experiencia en el sector energético, asume un rol importante en el mismo terreno donde hoy desansa esa recuperación.
Este escenario resalta un dato importante: la alianza entre el gobierno federal y el estatal. Claudia Sheinbaum trae recursos, en tanto que Rocío Nahle canaliza esos esfuerzos en Veracruz.
La buena relación entre ambas mandatarias refuerza la dinámica que hace de la política energética un referente de gubernamental.
Ojalá el anuncio presidencial se concrete en acciones, porque el discurso sólo cobra sentido cuando se acompaña de acciones concretas: inversión, creación de empleos y fortalecimiento de la seguridad industrial.
El anuncio de reactivación petroquímica debe traducirse en una inversión real, en empleos estables, en vigilancia ambiental y en el fortalecimiento de la infraestructura.
A fin de cuentas, lo deseable es que la visita de Sheinbaum a Veracruz se traduzca en la fábrica que funciona, en la generación de empleos formales y en el desarrollo industrial con estricto apego a las normas ambientales.
@luisromero85


