A partir de Yanga, el Museo Regional de Palmillas recupera el tema de la afrodescendencia en Veracruz

  • El 6 de enero de 2026, abrió la Sala Ñanga, mitos y legados de un cimarrón, con un guion que da a conocer los últimos estudios sobre el personaje

• Con instrumentos musicales, de molienda y obras pictóricas, entre otras piezas, aborda la historia de resistencia de este pueblo

Redacción Hora Cero

A falta de una colección etnográfica vasta e ilustrativa, desde su apertura, hace poco más de 20 años, el Museo Regional de Palmillas (MRP) tenía pendiente abordar con mayor profundidad la afrodescendencia en la región central de Veracruz y al personaje que da nombre al municipio donde se localiza: Yanga. La deuda ha sido saldada con la inauguración de la Sala Ñanga, mitos y legados de un cimarrón.

 

De acuerdo con el director del recinto, parte de la red de museos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Fernando Miranda Flores, a pesar de su título, este nuevo núcleo expositivo “no está dedicado solo al héroe de bronce, sino a un pueblo con una historia fuerte e importante que merece ser contada y conocida”.

 

Recuerda que, en 2001, con auspicio del Ayuntamiento de Yanga, inició la construcción del museo, inaugurado tres años después. El grueso de su acervo era arqueológico, más de 2,600 piezas prehispánicas, procedentes de la comunidad de Palmillas. Dada la falta de material etnográfico, el tema afrodescendiente quedó inserto en la sección dedicada a la historia regional.

 

No obstante, a lo largo de más de dos décadas, se dieron pasos en esa dirección: “Nos preocupamos por generar conciencia sobre el tema. Cuando llegamos, nos enfrentamos a una población con alta migración por parte de sus jóvenes, quienes se desarraigaban al no encontrar motivos de orgullo sobre su terruño.

 

“Con visitas guiadas a escolares fuimos generando una identidad local, lo que resultó en que, en el censo de población de 2020, uno de cada tres de sus pobladores se asumiera como afrodescendiente, lo que convierte a Yanga en el segundo municipio veracruzano, después de Tamiahua, con más gente con tal autoadscripción”, refiere.

 

En paralelo, a partir de las gestiones para que Yanga formara parte de los sitios de memoria de la esclavitud y las poblaciones africanas y afrodescendientes, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, se buscó reforzar la temática en el museo, partiendo de estudios recientes.

 

En el guion museográfico está la impronta de especialistas del Programa Nacional de Investigación Afrodescendientes y Diversidad Cultural, del INAH, como María Elisa Velázquez Gutiérrez y Gabriela Iturralde Nieto; y del Centro INAH Veracruz, como Álvaro Alcántara López y Alfredo Delgado Calderón, este último autor del libro El costo de la libertad. De San Lorenzo Cerralvo a Yanga, una historia de largo aliento.

 

Asimismo, con apoyo de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, el MRP —junto con los fuertes de San Juan de Ulúa y de San Diego, en los puertos de Veracruz y de Acapulco— concursó por financiación, como parte de un proyecto de museos que plasmarían la historia afrodescendiente en México.

 

La obtención de esos recursos, sumado al acervo pictórico y etnográfico acumulado gracias a donaciones, posibilitó la apertura de la Sala Ñanga, mitos y legados de un cimarrón, que muestra instrumentos musicales, así como de molienda de origen africano, algunos de los cuales aún se utilizan para despulpar el café y triturar arroz.

 

Se ejemplifica “la potencia que fue la región en el cultivo de caña y de tabaco en la época virreinal, mediante la explotación de la mano de obra esclava, que sustituyó a la indígena que había sido diezmada por las epidemias”, expone Fernando Miranda.

 

Asimismo, se exhiben un par de óleos que retratan al personaje. Uno de ellos, de carácter monumental, engalanaba el Salón Yanga de la Casa Veracruz, en Xalapa, y fue resguardado y recuperado por el MRP; el otro, sirvió de boceto para el monumento del héroe en la misma capital veracruzana, realizado en 2004.

 

Así, desde la historia, se desmitifica al héroe: “Por ejemplo, sabemos que Yanga no trabajó en una hacienda cañera, sino que se dedicaba al manejo de ganado; tuvo un cargo y rango en una hacienda de españoles, ello le permitió conocer el sistema legal virreinal y fue la base sobre la cual exigió derechos, de la misma forma que se daban a la población originaria. También, se desentraña el tema de su muerte, acaecida hacia 1618, y se aclara que la fundación del pueblo es posterior al hecho”, finaliza.

 

El Museo Regional de Palmillas (carretera federal Córdoba-Veracruz km. 18.7, Palmillas, Yanga, Ver.) abre de martes a sábado, de 9:00 a 16:00 horas. Entrada gratuita.