Estudiantes y académicos UV diseñaron embarcación motorizada

  • Es un modelo a escala de un buque portacontenedores, creado para dar solución a problemas del transporte marítimo en un contexto cercano a la realidad  
  • Se trata del proyecto “Aqua & Co” en el que participó comunidad universitaria de las facultades de Ingeniería Mecánica y Ciencias Navales, región Veracruz 
  • La propuesta es finalista del certamen que auspicia la Red de Innovación Educativa 

Redacción Hora Cero

“Proyecto Industrial Aqua & Co”, es el nombre de esta iniciativa que integra decisiones logísticas, estabilidad naval y sistemas electromecánicos, y por el cual lograron ser finalistas en el certamen “Premio RIE 360”, otorgado por la Red de Innovación Educativa (RIE) a aquellas propuestas que contribuyen al aprendizaje y generan experiencias transformadoras e innovadoras en la educación. 

El equipo académico está integrado por Juana Gabriela Mendoza Ponce, Mariana Silva Ortega, Dolores Vera Dector, José Alfredo Inclán Barragán y Jaqueline Chabat Uranga; mientras que los alumnos participantes son: Diego Alejandro Maza Cruz, Abraham Aguilar Viveros, Alex Giovanni Chávez Ramón, Omar Enrique Mauricio Llano y Fausto Esparza Cruz. 

La idea surgió en 2024, a partir de la inquietud de diseñar y operar un buque portacontenedores a escala, explicó a Universo Juana Gabriela Mendoza, quien lidera el proyecto. 

Detalló que, a lo largo de un semestre, los estudiantes –que cursan los programas educativos (PE) Ingeniería Industrial, Ingeniería Naval e Ingeniería Mecánica Eléctrica–, diseñaron, construyeron, reacondicionaron y probaron una embarcación motorizada capaz de transportar contenedores, navegar 40 metros y realizar un giro controlado; todo ello a través de seis asignaturas diferentes. 

 

El modelo implicó conocimientos sobre decisiones logísticas, estabilidad naval y sistemas electromecánicos

 

En el proceso, “llevaron la teoría al agua, aprendieron que la estabilidad no siempre coincide con los cálculos iniciales, que las decisiones tienen consecuencias reales y que ninguna disciplina funciona de manera aislada”, dijo a su vez Mariana Silva. 

El impacto fue profundo, pues fortaleció el trabajo colaborativo, la motivación estudiantil y la comprensión de la ingeniería “como una práctica viva, integrada y orientada a resolver problemas reales”, agregó. 

Por su parte, Dolores Vera, experta en mecánica, compartió que en un inicio el modelo se movía de manera manual, toda vez que el objetivo era soportar la carga, por lo que sugirió integrar un motor: “Esa fue la segunda parte. La clave fue el trabajo multidisciplinario; ahí se conformó el verdadero equipo, pues las acciones dependían de lo que cada integrante hiciera. Los estudiantes tomaban decisiones e intentaban hasta que se obtuvo el resultado, que fue muy bueno”. 

A su vez, José Alfredo Inclán, quien se encargó de asesorar a los estudiantes en los aspectos de control, velocidad y dirección del barco, explicó que en la final del certamen habrá un estudiante que controlará el modelo de manera inalámbrica. 

Sobre esta experiencia, Diego Maza, quien cursa el octavo semestre del PE de Ingeniería Industrial, dijo que tuvo la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos para distribuir la carga en el modelo: “Necesitábamos lograr la estabilidad, de acuerdo con los principios de la carrera de Ingeniería Naval, que se encargó del brazo de adrizamiento y nosotros, como ingenieros industriales, debíamos colocar correctamente los contenedores para lograr esa distribución”. 

Abraham Aguilar, de sexto semestre del mismo PE, detalló: “Desde el principio teníamos el objetivo de que el barco moviera 80 kilogramos. Tuvimos que hacer varias simulaciones sobre la colocación y distribución de los contenedores para tener el panorama de lo que podía pasar si lo colocábamos en uno u otro lugar, buscando la estabilidad que necesitábamos”. 

  Por su parte Alex Giovanni Chávez, también de sexto semestre, mencionó que uno de los retos fue hacer varias modificaciones en las secciones para que el modelo soportara el peso requerido sin perder estabilidad, para lo cual se basaron en diagramas, la teoría aprendida y aplicada en el diseño de la estiba.

Omar Enrique Mauricio, de octavo semestre del PE de Ingeniería Mecánica Eléctrica, participó en el cálculo de la potencia de los motores, el voltaje y la corriente de la batería para que el barco pudiera hacer un recorrido que durara 20 minutos. 

El joven destacó el “doble perfil” de su carrera: “Soy mecánico y soy eléctrico. Colaboré también en la parte mecánica, ahí teníamos que buscar la forma de colocar las baterías y los motores sin perforar el barco, por lo que colocamos cinta en el casco y así logramos el objetivo de mover los 80 kilos”. 

Fausto Esparza, del décimo semestre de Ingeniería Naval, habló de su aporte a la propuesta: “Mi carrera se centra en la construcción, en cómo tiene que ser un proyecto. Fui una especie de consejero en el proceso de unir y ensamblar el modelo, acomodar la propulsión, la cuenta de mando, cómo y por qué se tienen que hacer modificaciones en el casco y en la parte de la popa. También analicé la estabilidad y la curva de la embarcación, en eso consistió mi participación”.  

Consideró que este proyecto multidisciplinar le dejó valiosos aprendizajes: “Nunca había participado en una iniciativa en la que se unieran diferentes carreras. Nos organizamos de manera dinámica para trabajar y aprender todos de todos”. 

Los estudiantes coincidieron en que superar los retos que planteó “Aqua & Co”, como aplicar lo teórico en la práctica, la comunicación y la coordinación, les ayudó a fortalecer aspectos como el compañerismo, el intercambio de ideas y el trabajo en equipo, y les enseñó a trabajar bajo presión, tomar decisiones y resolver situaciones similares a las que se enfrentarán en el campo laboral.  

Cabe señalar que la final del certamen “RIE 360” se efectuará el 26 de enero en las instalaciones del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), y además de “Aqua & Co”, la UV estará representada por otros dos equipos, los cuales competirán con importantes instituciones como la Universidad Iberoamericana, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, el propio ITESM, entre otras.