Hora cero
Así arranca el gobierno de Hernández Espejo en Veracruz
Luis Alberto Romero
Apenas han transcurrido 22 días desde el inicio de la administración municipal y el Ayuntamiento de Veracruz ya envía la señal de que gobernar también es atender lo urgente.
El anuncio de la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo sobre el inicio de la primera etapa de reparación de 65 mil baches no es un dato menor, sino una respuesta directa a una de las demandas más sentidas de la gente del Puerto y un mensaje político sobre la forma en que se pretende conducir el gobierno municipal.
Durante años, las calles de Veracruz se convirtieron en un símbolo del abandono institucional. Baches, hundimientos y socavones no solo afectaron la movilidad, también la seguridad, la economía familiar y la confianza de la población en sus autoridades.
Ni qué decir de los graves problemas en los servicios de recolección de basura y de alumbrado público.
Que en apenas tres semanas de gestión se anuncie un programa de esta magnitud, la reparación de 65 mil baches, habla de un diagnóstico claro y de una decisión política orientada a resolver problemas cotidianos que sufre la población.
El compromiso de la alcaldesa de concluir esta primera etapa en 30 días refuerza la idea de un gobierno que entiende la urgencia y que asume metas concretas.
Más aún, el anuncio de una segunda etapa, respaldada por la gobernadora Rocío Nahle, mediante la aportación de material, muestra una coordinación institucional que es indispensable para enfrentar rezagos acumulados durante décadas.
Cuando municipio y estado trabajan en la misma dirección, los beneficios para la ciudadanía se multiplican; y eso lo entiende a la perfección este ayuntamiento.
Al atender el llamado de la presidenta de la República para que los municipios asuman su responsabilidad en el mantenimiento urbano, el Ayuntamiento de Veracruz se coloca en sintonía con una visión de gobierno cercana, que escucha y actúa de inmediato.
No se trata únicamente de tapar baches, sino de recuperar la dignidad de los espacios públicos y de reconstruir la relación entre gobierno y sociedad, que en el Puerto ya estaba cansada de malas administraciones municipales, como quedó claro en los resultados electorales recientes.
Al final, el inicio de la administración de Rosa María Hernández Espejo deja ver un estilo, salir a las calles, escuchar a la gente y responder con acciones concretas. Si este ritmo se mantiene y se complementa con planeación y transparencia, el puerto de Veracruz dejará atrás una larga etapa de rezago y abandono. En ese sentido, el arranque es claro, el gobierno municipal decidió empezar por donde más duele y por donde más se nota; y eso es importante.
@luisromero85



