Redacción
Ante los gastos que suelen presentarse al inicio del año, como colegiaturas, pagos de servicios, seguros o deudas con tarjetas de crédito, muchas personas recurren a las casas de empeño como una opción para obtener dinero de forma inmediata. Sin embargo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió que estos establecimientos pueden ser un apoyo temporal, pero también un riesgo financiero si no se utilizan de manera informada.
La dependencia federal recomendó verificar que las casas de empeño estén debidamente registradas en el Registro Público de Casas de Empeño de la Profeco y cumplan con la Ley Federal de Protección al Consumidor y la Norma Oficial Mexicana NOM-179-SCFI-2016, que regula los servicios de mutuo con interés y garantía prendaria. Señaló que no todos estos negocios están inscritos y que aquellos que operan fuera del marco legal suelen carecer de contratos de adhesión registrados y de garantías sobre la seguridad de los bienes empeñados.
Antes de firmar cualquier contrato, Profeco exhortó a la población a revisar con detalle las cláusulas, los porcentajes de interés, los costos de almacenaje y los plazos establecidos para liquidar el préstamo. Subrayó que las casas de empeño no deben verse como una fuente constante de ingresos ni como una solución definitiva a los problemas financieros, ya que cada peso prestado implica un costo adicional.
La Procuraduría recordó que, en caso de no cubrir el pago en el tiempo acordado, la prenda puede ser puesta a la venta. No obstante, si el objeto se vende por un monto mayor al adeudo total —que incluye préstamo, intereses y gastos—, el excedente, conocido como demasía o remanente, pertenece a la persona que realizó el empeño. Para recuperarlo, es necesario revisar el contrato, acudir al establecimiento con identificación y confirmar si la prenda ya fue comercializada. De existir saldo a favor, éste debe entregarse en efectivo y permanecer disponible hasta por un año.
Como parte de sus recomendaciones, Profeco aconsejó comparar tasas de interés, comisiones y el Costo Anual Total (CAT) en al menos tres casas de empeño antes de tomar una decisión. También sugirió evitar empeñar artículos de uso diario o con valor sentimental y conservar todos los comprobantes de pago o refrendo para cualquier aclaración futura.
Finalmente, la dependencia enfatizó que la educación financiera, la comparación de opciones y el conocimiento de los derechos de las personas consumidoras son claves para evitar que la cuesta de enero se agrave. En caso de incumplimientos, las y los usuarios pueden presentar quejas ante Profeco o hacerlo en línea mediante Concilianet y Conciliaexprés con empresas registradas.



