Juan David Castilla
Una acusación de presunta corrupción y desvío de recursos pesa sobre el Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos (ITESCO).
El proveedor David Abdalá Fernández denunció públicamente en esta capital un esquema de manejo irregular de contratos y pagos, señalando directamente a Lorena Martínez Cabrera, exdirectora del plantel y actual titular del sistema Conalep en Veracruz, y al director estatal de la institución, Miguel Hernández Linares.
Según el denunciante, el Tecnológico habría reportado erogaciones oficiales por servicios de fotocopiado que jamás le fueron entregados, a pesar de que fue él quien suministró la maquinaria y el mantenimiento técnico durante el periodo en cuestión.
El trasfondo del conflicto se remonta a los años 2024 y 2025, tiempo en el que 14 equipos de fotocopiado operaron en las áreas administrativas y académicas del ITESCO.
Abdalá Fernández sostiene que, aunque existía un acuerdo formal con la institución, el esquema de cobro fue modificado unilateralmente y sin previo aviso, permitiendo que terceras personas o empresas fantasmas figuraran como beneficiarias de los pagos.
Los equipos eran propiedad del denunciante, quien nunca recibió la remuneración correspondiente por la renta ni por el soporte técnico brindado, mientras el presupuesto institucional era drenado bajo este concepto.
La evidencia que sustenta la queja fue obtenida a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, cuyos registros revelan que el ITESCO sí efectuó pagos mensuales que oscilan entre los 95 mil y los 120 mil pesos durante gran parte de 2025.
El proveedor detectó inconsistencias en esta documentación, tales como la existencia de facturas duplicadas por el mismo servicio y periodo.
A pesar de contar con oficios sellados y registros de comunicación directa con la exdirectora Martínez Cabrera, el afectado asegura que a partir del segundo semestre de 2025 las autoridades simplemente dejaron de responder a sus reclamos.
La situación escaló cuando, al intentar recuperar su patrimonio, Abdalá Fernández se percató de que algunos equipos habían desaparecido y otros presentaban daños. Ante lo que califica como un esquema de fraude , el proveedor ha solicitado la intervención urgente de los órganos de fiscalización del Estado para que se auditen las cuentas del ITESCO y se deslinden responsabilidades contra los funcionarios implicados.



