La Niña intensifica frentes fríos y lluvias en Veracruz: académico UV

  • Juan Cervantes, de la Licenciatura en Ciencias Atmosféricas, explicó cómo se pronostican los cambios del tiempo y las temporadas climáticas en la entidad 
  • El invierno meteorológico en Veracruz se extiende hasta mayo y combina aire frío, humedad y viento, señaló  

Redacción Hora Cero

La presencia del fenómeno de La Niña ha sido un factor determinante para que el actual invierno en Veracruz se caracterice no solo por temperaturas bajas, sino también por mayor humedad y lluvias, particularmente en la zona sur del estado, explicó Juan Cervantes Pérez, académico de la Licenciatura en Ciencias Atmosféricas de la Universidad Veracruzana (UV), quien destacó la importancia de comprender cómo se miden y pronostican los cambios atmosféricos. 

El especialista subrayó que existe una diferencia fundamental entre las estaciones astronómicas y las temporadas climatológicas, ya que, mientras las primeras se definen por la posición de la Tierra respecto al Sol y pueden predecirse con exactitud, las segundas responden al comportamiento promedio de variables como la temperatura y la precipitación. 

“Las estaciones astronómicas simplemente señalan una posición de la Tierra con relación al Sol, por eso se puede saber con exactitud cuándo inicia el invierno o el verano”, explicó. 

Sin embargo, añadió, estas sí guardan relación con las temporadas climáticas, ya que la cantidad de energía solar recibida influye directamente en las condiciones atmosféricas. 

En el caso de Veracruz, Cervantes Pérez recordó que desde hace años se estableció, en colaboración con la Secretaría de Protección Civil, un calendario de temporadas y fenómenos meteorológicos.  

De acuerdo con este esquema, el invierno meteorológico, que incluye frentes fríos y eventos de norte, inicia en la segunda quincena de septiembre y concluye hasta mediados de mayo.

 

El fenómeno conocido como La Niña se origina en la zona ecuatorial del Océano Pacífico, frente a las costas de Perú

 

“Muchas personas se preguntan por qué hasta mayo, si en abril ya se siente calor, la razón es que todavía puede desplazarse algún frente frío durante esos meses”, puntualizó. 

El académico explicó también la diferencia entre un pronóstico climatológico y uno meteorológico: El primero se refiere a las condiciones promedio esperadas durante una temporada completa, mientras que el segundo describe el estado de la atmósfera en el corto plazo, generalmente entre tres y siete días. 

“Un pronóstico climatológico nos dice qué podemos esperar en promedio; el meteorológico se va actualizando constantemente porque la atmósfera está en movimiento”, señaló.  

En tal sentido, recomendó a la población revisar siempre la fecha, hora y vigencia de los boletines meteorológicos. 

Con relación a los frentes fríos recientes, indicó que no se han registrado récords de temperatura mínima, por lo que se trata de una temporada invernal promedio, aunque con una característica distintiva: la influencia de La Niña. 

Este fenómeno, asociado a anomalías de temperatura en el Océano Pacífico ecuatorial, favorece en México inviernos más lluviosos. 

 

Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional señalan mayores precipitaciones en el sur de Veracruz para marzo

 

“Dependiendo de su intensidad, La Niña puede generar más lluvias y en este invierno hemos tenido la combinación de aire frío y humedad alta”, precisó. 

Esta interacción de factores da lugar a un concepto clave para la vida cotidiana: la sensación térmica que no depende únicamente de la temperatura ambiente, sino de la interacción entre variables como el viento y la humedad. 

“En invierno, si la temperatura es baja y aumenta el viento, la sensación térmica hace que sintamos más frío”, comentó el académico. 

En el momento actual, la combinación de bajas temperaturas, humedad y viento ha provocado que los frentes fríos se perciban más intensos y prolongados, con duración de hasta tres o cuatro días. 

Finalmente, el académico destacó la relevancia social de los pronósticos climatológicos, ya que permiten planear actividades a largo plazo, especialmente en sectores como la producción de alimentos y la gestión del agua: “Esta información es de mucha utilidad para los tomadores de decisiones y para la sociedad en general”, concluyó. 

Recomendó a su vez consultar los boletines meteorológicos y observar la fecha y hora de su emisión, dado que las condiciones pueden cambiar en el transcurso de horas y en algunos casos son drásticos descensos de temperaturas, por lo que recomendó estar al pendiente de los avisos que emitan las instancias correspondientes como la Secretaría de Protección Civil.