Hora cero
Las cuentas pendientes de Patricia Lobeira
Luis Alberto Romero
Las irregularidades detectadas a la pasada administración municipal de Veracruz, encabezada por Patricia Lobeira Rodríguez, comienzan a incrementarse, hasta volverse un verdadero cochinero.
El caso más reciente, la compra de 30 mil pollos con presunto sobreprecio, pone una vez más sobre la mesa la falta de transparencia con la que se desempeñó el pasado ayuntamiento.
De acuerdo con la investigación periodística de La Silla Rota Veracruz, el Ayuntamiento de Patricia Lobeira pagó alrededor de seis millones de pesos para adquirir miles de pollos a una empresa con sede en la Ciudad de México, cuya actividad principal no es la comercialización de alimentos, sino la realización de encuestas políticas.
La elección del proveedor, el elevadísimo monto del contrato y la ausencia de información clara sobre el proceso de adjudicación generan la percepción de un gasto inflado o, cuando menos, mal justificado.
En cualquier escenario, el episodio refleja prácticas administrativas irregulares.
Este señalamiento se suma a una larga cadena de irregularidades que ha salido a la luz tras el cierre de la administración de Lobeira Rodríguez.
Diversos medios nacionales de comunicación han documentado la pesada deuda pública que heredó al Ayuntamiento de Veracruz, una carga financiera que ahora deberá enfrentar la nueva alcaldesa, Rosa María Hernández Espejo, quien asumió el cargo el 1 de enero de 2026.
La combinación de contratos opacos, compras cuestionables y un endeudamiento muy elevado plantean un escenario preocupante sobre la forma en que se manejaron las finanzas municipales.
Como contexto, sólo entre 2022 y 2023, el gobierno local de Veracruz recibió del Órgano de Fiscalización Superior del Estado observaciones por un monto que supera los 62 millones de pesos.
Ese presunto daño patrimonial se desglosa de la siguiente manera: en 2022, el ORFIS giró al Ayuntamiento observaciones por más de 39 millones192 mil pesos; y la mayor parte corresponde a presuntas irregularidades de carácter financiero presupuestal.
En 2023, el ORFIS detectó un presunto daño patrimonial por más de 23 millones 486 mil pesos; y otra vez, la mayoría de las observaciones tuvieron que ver con el manejo del presupuesto.
A esos montos deberán agregarse las irregularidades encontradas en la auditoría al ejercicio 2025; y las anomalías que casi con seguridad descubrirá la nueva administración municipal.
Veracruz es un municipio con necesidades urgentes en servicios públicos, infraestructura y desarrollo urbano; cada peso mal ejercido es un recurso que deja de atender esas demandas. Por ello, los señalamientos deben traducirse en auditorías y, en su caso, fincar responsabilidades administrativas o legales a los responsables del desaseo en el manejo del dinero.
En el caso de los pollos, esta irregularidad se agrega al presunto daño patrimonial detectado por el Orfis, y a la megadeuda que heredó Lobeira. Todo ello obliga a revisar con lupa el desempeño de la pasada administración y a recordar que el manejo del dinero público no admite opacidad.
@luisromero85



