Juan David Castilla
En el marco del Día Mundial del Condón (13 de febrero) y el Día del Amor y la Amistad (14 de febrero), organizaciones civiles y autoridades de salud han intensificado los llamados para ejercer un derecho al placer informado y seguro.
Instituciones como Inspira Cambio, A.C., destacan la importancia de la consejería y el acompañamiento sin estigmas para prevenir el VIH, Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y embarazos no deseados.
Malí González, responsable de Operaciones en Inspira Cambio, subrayó que este mes es clave para el cuidado personal. La meta global, impulsada por la ONU para 2030, busca la eliminación definitiva del SIDA, objetivo al que México se ha sumado a través del CENSIDA y una red de alianzas comunitarias que ofrecen desde pruebas rápidas hasta tratamientos avanzados.
Estas campañas son relevantes en el estado de Veracruz. Históricamente, la entidad se ha ubicado en los primeros lugares a nivel nacional en incidencia de nuevos casos de VIH y en mortalidad asociada al SIDA.
De acuerdo con datos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica, Veracruz suele disputar los primeros puestos junto con el Estado de México y la Ciudad de México, lo que hace urgente la descentralización de los servicios de salud.
En el estado, la atención se concentra en los Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS), ubicados en ciudades estratégicas como Xalapa, Veracruz puerto, Coatzacoalcos, Poza Rica y Río Blanco.
Estos centros son el pilar para que la población veracruzana acceda a la «prevención combinada», que incluye el uso de condones y las terapias profilácticas.
A través de la vinculación con instituciones públicas (SSVer, IMSS e ISSSTE), las personas pueden acceder gratuitamente a la Profilaxis Preexposición (PrEP): un medicamento diario para personas que no tienen VIH pero tienen un riesgo sustancial de contraerlo.
También se ofrece la Profilaxis Post-exposición (PEP), un tratamiento de emergencia que debe iniciarse hasta 72 horas después de una práctica sexual de riesgo para evitar la infección.
En Veracruz, el reto principal sigue siendo alcanzar la meta 95/95/95 de ONUSIDA: detectar al 95% de las personas con VIH, vincular al 95% a tratamiento y lograr que el 95% alcance la supresión viral (que el virus sea indetectable y, por tanto, intransmisible).
Malí González apuntó que en México el inicio de la vida sexual es cada vez a edades más tempranas. Por ello, Inspira Cambio y las redes de apoyo local en Veracruz fortalecen la prevención desde una perspectiva de placer sin prejuicios.
Además de los puntos fijos, iniciativas como “PrEP a un Clic” y el trabajo de campo con poblaciones vulnerables (mujeres trans, trabajadores sexuales y usuarios de sustancias) buscan cerrar la brecha de atención.



