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Elecciones 2027: Entre el poder y el fuego amigo
Gustavo Filobello Niño
www.filomedios.com
16 de febrero del 2026
El próximo año, 2027, México vivirá una de sus jornadas electorales más determinantes. En
las llamadas elecciones intermedias no solo se renovarán los 500 escaños de la Cámara de
Diputados, sino también 17 gubernaturas, lo que representa más de la mitad del territorio
nacional.
¿Cuál es el mapa político actual en los estados en disputa? Hoy, el bloque oficialista
integrado por Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde (PVEM) gobierna en 13
de estas entidades; el Partido Acción Nacional (PAN) mantiene 3, y Movimiento Ciudadano
(MC) conserva una.
De acuerdo con las mediciones más recientes, el escenario para las 17 gubernaturas en
2027 no proyecta cambios drásticos, pero sí batallas focalizadas. Morena se perfila para
retener sus bastiones en Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero,
Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. Sin embargo, la
incertidumbre está en San Luis Potosí donde el Partido Verde pretende postular a la esposa
del actual gobernador, una decisión que Morena se resiste a avalar, lo que podría romper la
alianza en ese estado.
Por su parte, el PAN apuesta a retener sus tres plazas. Mientras que en Aguascalientes y
Querétaro el panorama luce estable, en Chihuahua el pronóstico es reservado contra
Morena; y en el norte, Movimiento Ciudadano buscará mantener Nuevo León, aunque
deberá sobrevivir a una feroz campaña electoral contra Morena y una posible coalición
entre el PAN y el PRI.
Estas «mega elecciones» serán mucho más que una validación del desempeño del poder
público; funcionarán como laboratorio para la sucesión presidencial de 2030.
No obstante, la verdadera guerra no solo se librará contra el adversario de enfrente, sino en las entrañas de los propios partidos políticos.
En Morena ahora en el poder, los conflictos internos son cotidianos. Ejemplos como las
discrepancias de Max Arriaga en el sector educativo, hasta los choques públicos entre
Layda Sansores y el grupo de Ricardo Monreal, son fracturas que pueden hacer diferencias.
El PRI no escapa. La dirigencia de Alejandro “Alito” Moreno, caracterizada por la
confrontación permanente, ha fracturado la relación con figuras de peso como Manlio Fabio
Beltrones, Miguel Ángel Osorio Chong y Enrique de la Madrid. Estos cuadros, relegados o
enfrentados, representan una resistencia interna que podría debilitar las estructuras
estatales del tricolor.
En el PAN, el panorama es igualmente complejo. Por ejemplo, en Veracruz, los llamados
“Yunes azules” —quienes en un exceso de confianza se adjudicaron el crecimiento del partido en la entidad— hoy enfrentan el rechazo de gran parte de la militancia. Su reciente respaldo a la reforma del Poder Judicial y su cercanía con el oficialismo han sembrado la desconfianza en el panismo tradicional.
Mientras tanto, en Movimiento Ciudadano, los fundadores «puros» mantienen las formas políticas en público, pero en privado, cuestionan la incorporación de perfiles provenientes de otros partidos que abandonan sus barcos hundidos en busca de refugio.
Finalmente, los aliados menores de Morena también marcan su distancia. El PT, tras decidir competir en solitario en diversos procesos locales, ha comprometido la solidez del bloque. Por su parte, el Partido Verde ha condicionado su apoyo a las reformas constitucionales, advirtiendo que no avalará cambios que reduzcan el financiamiento público o eliminen las diputaciones plurinominales, elementos que han sido su histórico modus vivendi.
Aunque las encuestas hoy favorecen la continuidad, en política nada está escrito en piedra. Faltan 475 días para la cita con las urnas; un tiempo suficiente para que los acuerdos se
rompan y las lealtades se transformen.
¿Qué eventos incidirán en la intención del voto de aquí a junio de 2027?
¿Cuántos «fuegos amigos» se encenderán para frenar el paso al compañero de partido?
¿O usted qué opina?


