Temen problema sanitario por plaga de mosquitos en Alborada, Emiliano Zapata

Juan David Castilla

Algunos comercios lucen casi vacíos en la localidad Alborada, municipio de Emiliano Zapata, una zona conurbada con la ciudad de Xalapa, la capital del estado de Veracruz, donde anteriormente los restaurantes eran abarrotados por comensales, quienes han sido ahuyentados durante las últimas tres semanas debido a una plaga de moscos.

La plaga de mosquitos invade comercios, viviendas y terrenos, donde los pobladores denuncian que la infestación, identificada preliminarmente como «mosquitos de fruta», no solo afecta la calidad de vida de las familias, sino que ha provocado una caída drástica en la economía local, golpeando a los establecimientos de alimentos y bebidas que ven cómo sus clientes se retiran ante la insoportable presencia de los insectos.

De acuerdo con los testimonios de comerciantes como la señora Teresa de Jesús García, la situación ha llegado a niveles críticos donde los recipientes con bebidas se llenan de insectos en cuestión de segundos.

El origen de este foco de infección se ubica presuntamente en la comunidad vecina de Bella Esperanza, municipio de Coatepec, debido a la acumulación inadecuada de pulpa de café. Los vecinos aseguran que estos residuos orgánicos, al no ser tratados o enterrados correctamente, se han convertido en el criadero ideal para millones de moscos que ahora se desplazan por toda la zona.

Ante la ausencia de una respuesta institucional inmediata, locatarios y familias han tenido que realizar inversiones de emergencia y recurrir a métodos drásticos para intentar frenar la plaga.

La señora Sagrario Jiménez relató que han implementado desde la quema de cartón para ahuyentar a los insectos, hasta el uso constante de cal, creolina, blanqueadores e insecticidas comerciales. Sin embargo, estas acciones han resultado insuficientes y costosas, representando una carga financiera adicional para una comunidad cuyas ventas han mermado considerablemente.

La afectación no se limita a los locales de comida, carpinterías, tiendas y viviendas particulares reportan el mismo escenario, lo que ha generado un clima de desesperación colectiva.

La población teme que, con el aumento de las temperaturas característico de la temporada de calor, el ciclo de reproducción de los insectos se acelere, convirtiendo lo que hoy es una molestia económica en una crisis de salud pública inmanejable para las autoridades locales.

Los habitantes de Alborada hicieron un llamado a los Ayuntamientos de Emiliano Zapata y Coatepec para que intervengan de manera coordinada. Exigen una inspección rigurosa en el manejo de desechos en Bella Esperanza para obligar a los responsables a tratar la pulpa de café conforme a las normas ambientales.

Asimismo, solicitan la presencia de especialistas, como biólogos o químicos, para que determinen un método de erradicación efectivo que elimine el problema de raíz antes de que la plaga se extienda a otras localidades.