Desde el Café
El día que digan “se acabaron los apoyos”
Adiós querido amigo Walter Ramírez
Gracias por tantos años de invaluable amistad
Dios te bendiga; descansa en paz, hermano.
Bernardo Gutiérrez Parra
Ayudar a los pobres siempre fue para Andrés Manuel López Obrador el punto medular de su política. “No hay nada que compense o que se equipare con la satisfacción, con la dicha que produce ayudar a la gente humilde, a la gente pobre, ni todo el oro del mundo vale eso”, dijo el 4 de enero del 2023.
Y agregó: “Pero además, ayudando a los pobres va uno a la segura, porque ya se sabe que cuando se necesite defender, en este caso la transformación, se cuenta con el apoyo de ellos, no así con sectores de clase media, ni con los de arriba, ni con los medios, ni con la intelectualidad. Entonces no es un asunto personal, es un asunto de estrategia política”.
La estrategia le funcionó en su sexenio porque hubo dinero hasta para regalar a países más fregados que el nuestro, como los 30 millones de dólares que envió a El Salvador para “apoyar en su desarrollo económico”, pero que ningún salvadoreño ha visto hasta la fecha.
Reitero, al tabasqueño le funcionó la jugada, pero a la presidenta Sheinbaum le comienza a cascabelear el camión de los apoyos. Y es que el dinero se está acabando.
Ya no hay fideicomisos de dónde obtener liquidez monetaria, ya no existe el FONDEN y sus 53 mil millones de pesos que el tabasqueño desvió para sus programas asistenciales. Tampoco existen dependencias gubernamentales “corruptas” que cerrar y menos sus activos que sirvieron para que los pobres recibieran sin falta sus apoyos bimestrales.
Para colmo, no todos los beneficiarios le han retribuido de igual manera a la 4T cuando se ha necesitado. Una muestra son las elecciones del año anterior en Veracruz donde Morena pensaba llevarse el carro completo y apenas ganó en solitario 11 de las 212 alcaldías.
Algo no está saliendo bien y ese algo es que el gobierno de Andrés Manuel cometió la burrada de elevar los apoyos a rango constitucional en lugar de seguir utilizándolos como “gancho” en las elecciones.
A pesar de que los servidores de la nación anduvieron de casa en casa amenazando a la ciudadanía con que si no votaban por los candidatos a alcaldes de Morena perderían sus apoyos, en Veracruz hubo un millón de votantes que no se creyeron el cuento, sufragaron por la oposición, le pusieron el susto de su vida a Morena… y siguen cobrando bimestralmente.
Por ahí leí que el recorte del 25 por ciento que la Federación pretende hacer a los partidos políticos es para los programas sociales “porque ya no hay dinero”. Y puede ser. Pero ya les pueden rasurar el 100 por ciento que esos millones apenas alcanzarán para medio paliar la situación un par de meses. ¿Y luego?
Nomás para que te des una idea lector, cada dos meses el gobierno desembolsa 108 mil 800 millones de pesos en 17 millones de mexicanos de la tercera edad que reciben 6 mil 400 pesos cada uno.
¿Te parece gravosa la cantidad, columnista?
Por Dios, no he dicho eso; ojalá les dieran más por lo que han hecho por su familia y su país.
Lo que estoy diciendo es que por mucho que recorten a partidos y dependencias, el dinero siempre será insuficiente y no hay de dónde jalar más. Los planes que haga Claudia Sheinbaum para continuar con los apoyos le durarán, si bien le va, hasta el tercer año de su administración.
¿Y luego?
Pues a llorar.
Claudia recibió un país seco en lo económico (con un crecimiento casi nulo), desastroso en lo político y bárbaramente violento.
México tiene una de las peores redes carreteras de América Latina, tiene déficit de escuelas, hospitales, mercados y carece de medicinas. Es decir, tiene problemas que se arreglan con dinero; la bronca es que no hay dinero.
Si antes había hasta para hacer trenecitos, aeropuertitos y refinerías, ahora no hay ni para bachear carreteras.
Cómo irán a reaccionar los beneficiarios de los programas federales, cuando la presidenta tenga que decirles: “Lo siento, pero se acabaron los apoyos”.
Será interesante verlo.
bernagup28@gmail.com



