– Denuncian evaluación «inexacta» mediante encuestas digitales
Juan David Castilla
Padres de familia y trabajadores de la guardería “Papalote” se manifestaron afuera de la Clínica 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la ciudad de Xalapa, debido a la reciente notificación de rescisión de contrato para este centro infantil ubicado en Coatepec, el cual ha brindado servicio ininterrumpido durante 29 años.
Los inconformes denuncian que la decisión administrativa se basa en una encuesta de satisfacción digital que sitúa a la institución apenas un punto porcentual por debajo del estándar requerido, un método que califican de injusto e insuficiente para medir la calidad de un servicio que atiende a más de 120 familias y garantiza el derecho a la seguridad social de los trabajadores afiliados.
La madre de familia Eliana Alcántara señaló que la evaluación digital aplicada por el instituto presenta sesgos importantes, pues muchos usuarios no recibieron el formulario o se vieron limitados por opciones de respuesta que no reflejaban su realidad.
Enfatizó que en Veracruz la brecha digital es un factor determinante, por lo que evaluar un servicio de cuidado humano exclusivamente mediante plataformas de internet resulta excluyente.
Por ello, exigieron a la delegada del IMSS, Edith Jiménez Martínez, que se retomen las evaluaciones presenciales y se realice una inspección técnica directa en el plantel antes de proceder con el cierre definitivo, el cual tiene un plazo de resolución de apenas cinco días hábiles.
La preocupación de las familias radica en la vulnerabilidad de los menores, especialmente los lactantes de apenas 40 días de nacidos, quienes enfrentarían un traumático proceso de readaptación en centros lejanos a sus hogares o lugares de trabajo.
Con la consigna “No es un lujo, es un derecho”, los manifestantes recordaron que la guardería es una prestación fundamental que permite la productividad laboral de los padres.
Asimismo, advirtieron que el cierre de «Papalote» no solo dejaría en la incertidumbre a los niños, sino que provocaría el despido inmediato de 50 trabajadores especializados en pedagogía y cuidados infantiles, agravando la situación económica de la región.
Sobre los motivos reales del cierre, dijeron sospechar que la cancelación del contrato podría responder a una estrategia de austeridad para ahorrar cerca de 500 mil pesos mensuales por parte del instituto, priorizando el factor económico sobre el bienestar social.
Hasta el momento, los inconformes no han sido recibidos por las autoridades de la delegación, pero advirtieron que continuarán con las gestiones legales y sociales para evitar que el próximo lunes más de 150 niños se queden sin un espacio seguro donde ser cuidados.



