Vega de Alatorre, principal santuario de reproducción de tortugas marinas en el Golfo

Juan David Castilla

El litoral de Vega de Alatorre se ha posicionado como uno de los puntos más relevantes para la supervivencia de las tortugas marinas, registrando anualmente una de las mayores concentraciones de nidos en todo el Golfo de México.

De acuerdo con informes del Centro Veracruzano de Investigación y Conservación de la Tortuga Marina, esta franja costera es fundamental para el ciclo de vida de cinco de las siete especies existentes en el mundo: laúd, verde, caguama, carey y lora.

Ante la proximidad de la temporada de desove que inicia en mayo, especialistas destacan que la zona no solo funciona como sitio de anidación, sino también como un área vital de alimentación y tránsito migratorio, especialmente para la tortuga verde, cuya presencia define la riqueza biológica de la región.

Las acciones de protección se extienden a lo largo de más de 15 kilómetros de costa, abarcando también el municipio de Nautla, donde se implementan programas de vigilancia, investigación científica y colaboración comunitaria.

La actividad de anidación en este sector es constante, aunque presenta variaciones naturales significativas; mientras que en el año 2023 se alcanzó un pico histórico de más de 17 mil nidos, la temporada de 2024 cerró con poco más de 7 mil registros.

Vega de Alatorre mantiene un promedio cercano a los 10 mil nidos por temporada, lo que refuerza su estatus como un ecosistema clave para la recuperación de las poblaciones de quelonios en el litoral veracruzano.

Para garantizar el éxito de la eclosión frente a amenazas tanto naturales como antropogénicas, incluyendo el paso de ganado, la erosión costera y la presencia de turismo masivo, el centro de investigación opera áreas controladas de incubación.

Durante el último ciclo operativo, cerca de 900 nidos fueron trasladados a estas zonas de resguardo seguro, logrando que decenas de miles de crías pudieran alcanzar el mar de manera exitosa.