Crisis de envenenamiento en el Fovissste de Xalapa alcanza a la fauna silvestre

Juan David Castilla

La situación de emergencia por el envenenamiento masivo de animales en la unidad habitacional Fovissste se ha agravado considerablemente, luego de que residentes reportaran el hallazgo de una ardilla sin vida, confirmando que la dispersión de sustancias tóxicas ya está afectando también a la fauna silvestre de la zona.

Con este nuevo caso, la cifra de animales fallecidos se eleva a 11 desde que se documentó el primer incidente el pasado 25 de marzo.

Lo que inició como un ataque dirigido hacia gatos en situación de abandono ha escalado hasta convertirse en una amenaza ambiental generalizada que pone en riesgo a mascotas con hogar y a las especies que habitan en las áreas verdes del complejo, generando un clima de zozobra entre las familias que temen incluso pasear a sus animales de compañía por las áreas comunes.

Habitantes de la unidad denunciaron que los focos de contaminación se concentran principalmente en los estacionamientos y jardineras, donde se sospecha que personas del mismo sector han colocado alimento contaminado de forma deliberada.

Los afectados señalan que, aunque Veracruz cuenta con una Ley de Protección Animal robusta, en la práctica no se han implementado operativos de vigilancia ni se han realizado detenciones, lo que permite que el responsable continúe actuando con impunidad.

El hallazgo de la ardilla muerta es un indicador crítico de que el veneno utilizado es de alta persistencia y fácil acceso para diversas especies, lo que podría derivar en una cadena de muerte que alcance a aves de rapiña o incluso represente un riesgo para niños que juegan en las plazas del Fovissste.

Los vecinos enfatizaron que la pérdida de biodiversidad urbana, como las ardillas que forman parte del entorno natural de Xalapa, es una señal de alerta que no debe ser ignorada por las instituciones de salud y medio ambiente.

La comunidad del Fovissste hace un llamado final a las autoridades para que se aplique la ley con rigor a la brevedad, mientras instan a todos los vecinos a mantener a sus gatos y perros dentro de las viviendas y a denunciar cualquier comportamiento sospecho en los alrededores de los edificios para evitar que la lista de víctimas siga creciendo.