Juan David Castilla
El sector citrícola de la región de Martínez de la Torre se encuentra en estado de alerta tras el rechazo de un cargamento de limón persa en la frontera con Estados Unidos, debido a la detección de residuos de pesticidas que superan los niveles permitidos por la normativa internacional.
El Consejo de Productores y Exportadores de Limón Persa (Copelp), liderado por Rodrigo Calderón Arias, informó que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) detectó las irregularidades durante los protocolos de inspección sanitaria de rutina.
Como consecuencia inmediata de este hallazgo, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) procedió al sellado de la unidad de carga, ordenando su retorno a Martínez de la Torre, donde el producto será destruido íntegramente para cumplir con la regulación sanitaria vigente y evitar su ingreso al mercado nacional.
Este incidente ha sido calificado por el Copelp como un «foco rojo» para la economía regional, ya que pone en riesgo la reputación de Veracruz como principal exportador de cítricos hacia el mercado norteamericano.
El organismo advirtió que situaciones similares, como la registrada durante la primera semana de abril, generan pérdidas económicas directas y complican las relaciones comerciales para todo el gremio.
Ante este escenario, se ha emitido un llamado urgente a los productores para endurecer los protocolos de trazabilidad, asegurando que el uso de agroquímicos se limite estrictamente a los productos autorizados y respetando con rigor los periodos de carencia antes de la cosecha para garantizar que los límites máximos de residuos se mantengan dentro de los parámetros legales.
Para evitar nuevos rechazos que comprometan el acceso al extranjero, el Copelp ha insistido en la necesidad de mantener una supervisión exhaustiva desde el huerto hasta el centro de empaque.
Las autoridades del sector sugieren a los exportadores verificar doblemente las certificaciones de sus proveedores y asegurar que el transporte de la fruta se realice bajo condiciones de higiene óptimas.
La meta para este 2026 es restaurar la confianza de las autoridades sanitarias estadounidenses mediante la implementación de mejores prácticas agrícolas, ya que cualquier reincidencia podría derivar en sanciones más severas o inspecciones más lentas para todos los cargamentos provenientes de la zona norte de Veracruz.
El consejo subrayó que la competitividad del limón persa veracruzano depende directamente del apego estricto a las normas de inocuidad. Se ha instado a los integrantes de la cadena productiva a mantenerse informados a través de canales oficiales y a participar en los programas de capacitación sobre el manejo responsable de plaguicidas.



