Madres buscadoras rinden tributo a compañeras que murieron sin encontrar a sus hijos

Juan David Castilla

En vísperas del 10 de mayo, el centro de Xalapa se llenó de bordados, prendas y una consigna que pesa más con el paso de los años: la ausencia de los hijos desaparecidos. Fabiola Pensado Barrera, madre de Argenis Yosimar Pensado Barrera, desaparecido en en la capital hace 12 años, encabezó una velada no solo para exigir justicia, sino para honrar a las madres que han fallecido en el camino.

Para los colectivos de búsqueda, el Día de las Madres es una jornada de duelo y memoria. Este año, la actividad central se enfocó en recordar a las mujeres que perdieron la batalla, algunas por enfermedades derivadas del dolor y el desgaste físico, y otras víctimas directas de la violencia en el país.

«El dolor enferma el cuerpo. Hay que alzar la voz por las madres que la violencia les arrebató la vida; no solo el corazón, sino la vida entera», expresó Fabiola, cuyo rostro refleja el cansancio de 12 años de incertidumbre.

Fabiola relata cómo la dinámica familiar se fracturó el 16 de marzo de 2014. Antes de la desaparición de «Yosi», el 10 de mayo era una reunión de hermanas y abuelas; hoy, es un día de «fuerza y mucho valor» para salir a las calles a visibilizar un rostro que el tiempo no debe borrar.

A pesar del agotamiento, la madre buscadora confiesa que sigue saliendo con la esperanza de que alguien reconozca a su hijo: «a veces ya no quisiera salir, pero sé que es una oportunidad de que Yosi sea visibilizado y me den alguna noticia».

La activista denunció un distanciamiento entre las cifras oficiales y la realidad que viven las familias. Mientras el discurso gubernamental sostiene que los índices de desaparición van a la baja para mantener una «buena imagen política», las madres reportan un aumento alarmante de casos.

“Les falta humanidad. Recursos hay, traen artistas para que el pueblo se divierta, pero no tienen la voluntad de ver cómo la pasamos nosotros sin nuestros hijos», sentenció Pensado Barrera.