Juan David Castilla
Las anomalías climáticas y las secuelas de la deforestación generaron un severo retraso en la temporada de cosecha de mango en el municipio de Actopan, uno de los principales productores del estado de Veracruz.
A mediados de mayo, fecha en que la región habitualmente abastece a los mercados locales y nacionales, los productores informaron que el fruto aún se encuentra tierno debido al impacto de los recientes frentes fríos, los cuales enfriaron los plantíos y frenaron la maduración.
Rafael Mejía Rodríguez, cortador de mango en la zona, explicó que la situación ha provocado que los camiones de los compradores foráneos tengan que retirarse vacíos.
El problema se agrava debido a que el sector apenas inicia un lento proceso de recuperación tras la crisis de hace una década, cuando la fiebre comercial de la malanga impulsó a los agricultores a talar cerca del 50 por ciento de los árboles frutales para sembrar dicha raíz.
Carlos Cejudo, comerciante de la fruta, señaló que revertir el daño ambiental y reforestar las huertas ha sido una tarea compleja, ya que los nuevos árboles tardan hasta dos años en comenzar a producir.
A pesar de contar con la mitad de la arboleda original y enfrentar el rezago térmico, la demanda del mango Manila de Actopan se mantiene firme en plazas estratégicas como Xalapa, Córdoba, Querétaro, la Central de Abastos de la Ciudad de México e incluso en McAllen, Texas.
Los productores confían en que el aumento de las temperaturas durante las próximas semanas acelere la maduración del fruto. Con ello, esperan rescatar la temporada comercial, estabilizar los precios y comenzar a recuperar el terreno perdido frente a otros cultivos que alteraron el ecosistema de la zona costera.



