Iglesia Apostólica Ecuménica de Veracruz ya tiene un nuevo obispo / Miguel Valera

CONTRASEÑAS

  • Iglesia Apostólica Ecuménica de Veracruz ya tiene un nuevo obispo.
  • Se trata de Raymundo Tapia Mendoza, originario de Nueva Italia, Michoacán.
  • Monseñor Isidoro Abad Olivares denuncia acoso, hostigamiento e intento de secuestro del clero católico romano.

Miguel Valera

Este domingo 24 de mayo de 2026, en una colonia de Xalapa, fui testigo de una ceremonia religiosa en donde el arzobispo primado de la Iglesia Apostólica Ecuménica Siervos del Espíritu Santo de Veracruz, monseñor Isidoro Abad Olivares, impuso las manos al sacerdote Raymundo Tapia Mendoza y lo convirtió en obispo de esta Asociación Religiosa con registro SGAR/5471/2025.

Junto al detallado ritual —muy similar al católico romano—, la invocación del Espíritu Santo, el rezo de las letanías y las promesas que protestó el nuevo prelado, me llamó la atención la cercanía de esta pequeña comunidad eclesial, que reitero, no es del catolicismo común que conocemos. Esta iglesia que preside el arzobispo primado Isidoro Abad Olivares es de una denominación diferente, que no está ligada al Papa León XIV.

Digo esto con mucha claridad, porque de ninguna manera trato de generar polémica. La iglesia católica, que en Xalapa preside el arzobispo Jorge Carlos Patrón Wong es una iglesia romana, que obedece al Vaticano y esta Iglesia Apostólica Ecuménica Siervos del Espíritu Santo de Veracruz es otra denominación, con otras jerarquías y reglamentos.

En temas de religión todos queremos tener opinión y verdades absolutas, a pesar del relativismo imperante en nuestra sociedad. Al final, como le comentaba al nuevo obispo, monseñor Raymundo Tapia Mendoza, —recordando un texto de Armando Fuentes Aguirre—, todos fuimos invitados a la fiesta de la vida —terrenal y eterna, si es que existe— y el que nos invitó no se va a enojar si llegamos por un camino o por otro, al final importa que lleguemos.

En una casa de la colonia Rafael Lucio de esta ciudad capital, monseñor Isidoro Abad Olivares, —viejo compañero de estudios en el Seminario de Veracruz—, me dijo al concluir la ceremonia que estaba muy contento por este acontecimiento dentro de su iglesia. “Es un regalo de Dios para nuestra amada iglesia. Era necesaria la consagración de un nuevo obispo para el norte de nuestro país, para que atienda varios estados de la República”.

Esta iglesia tiene presencia de feligresía y clérigos en el Estado de México, Hidalgo, Querétaro, Michoacán, Tamaulipas, Coahuila, Veracruz, Quintana Roo y en Estados Unidos en ciudades como Washington D. C. y California. Es una iglesia que ha ido creciendo aceleradamente y que ya necesitaba la presencia de un nuevo pastor, indica.

Además, añadió, la Iglesia Apostólica Ecuménica Siervos del Espíritu Santo de Veracruz, ha sido criticada y perseguida y él mismo ha sufrido atentados. “El pasado 11 de noviembre hubo un intento de levantamiento a mi persona por sacerdotes de la iglesia romana, de la iglesia particular de Atlacomulco. Los padres mandaron gente a levantarme, por situaciones de celo, no por la pastoral sino por dinero”.

—¿Es un riesgo representar a esta iglesia y seguir trabajando por esta iglesia?

“Así es. Tristemente con la iglesia romana es un asedio, es una persecución a mi persona. En algunos lugares también a otros hermanos sacerdotes y bueno pues solo caminamos en la oración y por ello la necesidad de ordenar a esta sacerdote ante estos acontecimientos que están sucediendo”.

—¿Es difícil que se acepte la pluralidad religiosa en nuestra sociedad?

“Claro. Aun cuando hay leyes en nuestro país, hay una Dirección de Asuntos Religiosos. En la Iglesia Romana algunos de sus presbíteros les da por no aceptar las expresiones de fe que van surgiendo en la historia de la iglesia. Viven en un caciquismo. Es difícil. Me he acercado a obispos romanos, a la misma Conferencia Episcopal y no ha habido respuesta”.

“Somos una iglesia abierta a todos y a todas. Aquí son bienvenidos todos. Aquí hay una sola mesa, todos son bienvenidos, casados o no casados pueden recibir el sacramento. Los sacramentos no son normas, son vida y nacen de Cristo”, concluyó.

Por su parte, el nuevo prelado, Monseñor Raymundo Tapia Mendoza, nos comentó que “es un gran compromiso, una gran responsabilidad que se ha puesto en mis manos ya que, a más grado, a más autoridad tengo el compromiso de guiar al pueblo que Dios pone en mis manos, siempre de la mejor manera, guiándolos como seres humanos hacia el amor, hacia el respeto, hacia la tolerancia a las demás personas”.

El octavo hijo de una familia de nueves hermanos, el ahora obispo, Raymundo Tapia Mendoza nació en Nueva Italia, Michoacán, es hijo de don Juan Tapia Sevilla, de feliz memoria y de la señora Antonia Mendoza Valdovinos, quien radica en Fresno, California. Fue ordenado diácono el 15 de agosto de 2019 y presbítero el 23 de mayo de 2021.

“En mi juventud no estuve inmiscuido en cosas religiosas. Soy una persona casada y divorciada, con dos hijos. Mi vocación nació a través de monseñor Abad”, nos comenta.

“Nuestra iglesia ecuménica es una iglesia inclusiva, que busca la unión, el respeto y la tolerancia, sin discriminación a las personas por su credo, por su sexualidad, nacionalidad, o apariencia física. Esta iglesia siempre acogerá al más desvalido o que es despreciado”.

—¿Esta iglesia está regresando de alguna manera a los orígenes?

“Así es. La iglesia ecuménica es a semejanza de la iglesia primitiva de Cristo en la cual Cristo no miraba quién estaba sentado en la mesa, si era el asesino, el ratero, la prostituta. Seguimos ese ejemplo del señor Jesucristo, aceptando a las personas en toda su esencia. Actualmente estoy en Tampico, Tamaulipas. Muchas gracias a toda la comunidad que nos acompañó”, concluyó.

@MValeraH