Juan David Castilla
La venta de productos y artesanías en los espacios asignados al Colectivo Solecito dentro de la FILU 2026 sirvió como plataforma para denunciar la doble desaparición de Jair Desiderio Carmona Licona y José Tomás Oliva Lara, ocurrida en Boca del Río.
María Lizbeth Licona García, madre de Jair, relató cómo la tragedia transformó su dinámica familiar, obligándola a convertirse en buscadora activa y a asumir de manera solidaria la difusión de la ficha de su amigo mecánico, bajo la premisa de que ambos desaparecieron juntos y juntos deben ser localizados.
De acuerdo con las fichas oficiales emitidas por la Comisión Estatal de Búsqueda, Jair Desiderio mide 1.60 metros, tiene piel morena clara, cabello negro crespo y cicatrices en pómulo derecho y cuello, además de tatuajes en abdomen y brazo derecho.
Por su parte, José Tomás Oliva Lara mide 1.70 metros, posee piel morena, cabello negro lacio y tatuajes en la espalda y ambos hombros.
La última comunicación de los jóvenes ocurrió cuando se dirigían a Puente Moreno a realizar una entrega comercial.
A pesar de que los datos técnicos de los vehículos y las señas particulares fueron integrados a las indagatorias ministeriales, los familiares acusan un estancamiento absoluto en la fiscalía local, lo que obliga a las madres a autofinanciar los insumos de los rastreos ciudadanos mediante la venta de botanas y manualidades en la capital del estado.



