Hora cero
Periodistas en riesgo
Luis Alberto Romero
El comunicador Luis Ángel López Valdés fue asesinado la noche del martes 10 de junio en el municipio de Poza Rica, zona norte de Veracruz.
De acuerdo con los reportes conocidos hasta el momento, el comunicador fue atacado con arma de fuego en la colonia Miguel Hidalgo y, tras resultar herido, fue trasladado a un hospital de la región, donde posteriormente perdió la vida debido a la gravedad de las lesiones.
López Valdés desarrollaba actividades informativas en medios digitales y plataformas de redes sociales; colaboraba para el medio Vanguardia, que tiene su centro de operaciones precisamente en Poza Rica.
Su muerte provocó reacciones entre periodistas, organizaciones defensoras de la libertad de expresión y distintos sectores sociales, que exigieron el esclarecimiento de los hechos y el castigo para los responsables.
Tras el homicidio, la Fiscalía General del Estado inició las investigaciones y realizó las diligencias ministeriales y periciales para recabar indicios que permitan determinar las circunstancias del crimen.
Hasta ahora, sin embargo, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han dado a conocer posibles líneas de investigación respecto al móvil del ataque.
Durante las últimas dos décadas, y particularmente durante la administración estatal de Javier Duarte, Veracruz ha sido considerado como un foco rojo en el tema de los ataques contra periodistas.
Diversas organizaciones han documentado durante años agresiones, amenazas y asesinatos contra comunicadores veracruzanos.
La muerte de Luis Ángel López Valdés vuelve a ubicar a Veracruz como un lugar peligroso para los periodistas, especialmente para quienes laboran en medios locales y regionales. También reaviva los llamados para fortalecer las medidas de protección destinadas al gremio y para garantizar investigaciones eficaces que permitan combatir la impunidad en los delitos cometidos contra quienes ejercen la labor informativa.
Mientras avanzan las indagatorias, periodistas, familiares y organizaciones civiles han insistido en la necesidad de que las autoridades agoten todas las líneas de investigación y esclarezcan plenamente los hechos.
El asesinato de Luis Ángel López Valdés se suma a una larga lista de homicidios contra periodistas veracruzanos; en esa relación figuran los nombres de Regina Martínez, María Elena Ferral, Víctor Báez y Miguel Ángel López Nolasco, entre muchos otros.
De acuerdo con Artículo 19, en México han sido asesinados 151 periodistas en los últimos 4 sexenios, los de Felipe Calderón, Peña Nieto, López Obrador y Claudia Sheinbaum; y del año 2000 a la fecha han caído 176 periodistas en el país; 164 hombres y 12 mujeres. Lo lamentable es que a la cifra nacional Veracruz contribuyó con 32 casos, lo que ubica a la entidad como la más peligrosa para el ejercicio del periodismo.
Para ubicar en perspectiva, el número de casos de Veracruz equivale casi al doble de estados como Guerrero (19), Chihuahua y Oaxaca (15).
Esperemos que la fiscalía estatal logre esclarecer pronto tanto el homicidio de Luis Ángel López, en Poza Rica, como el secuestro de Roxana Guzmán, ocurrido recientemente en Nanchital, zona sur del estado.
@luisromero85



