Estalla euforia futbolera en Xalapa; festejan en Plaza Lerdo el pase de México

Juan David Castilla

Una noche de fiesta popular y fervor deportivo se vivió este martes 30 de junio de en el centro histórico de la capital veracruzana, luego de que Plaza Sebastián Lerdo de Tejada fuera escenario de los festejos de cientos de aficionados que salieron a celebrar con desbordante entusiasmo la victoria de la Selección Mexicana de dos goles por cero sobre el combinado de Ecuador.

Se trata de un resultado histórico que sella formalmente el pase del representativo tricolor a la siguiente ronda del torneo de fútbol más importante a nivel internacional. Después del silbatazo final, familias completas, grupos de jóvenes y seguidores del cuadro nacional inundaron las principales arterias de la ciudad, desatando una ola de porras, cánticos, gritos de júbilo y aplausos que paralizaron la circulación vehicular sobre la calle Juan de la Luz Enríquez, justo frente a Palacio de Gobierno y la Catedral Metropolitana de Xalapa.

La explosión de alegría colectiva comenzó desde la primera mitad del intenso encuentro correspondiente a la fase de los dieciseisavos de final, el cual se disputó a partir de las 20:00 horas en la cancha del Estadio Azteca, en la Ciudad de México.

La euforia de los espectadores estalló por primera vez al minuto 21 del tiempo corrido, cuando el delantero Julián Quiñones mandó el balón al fondo de las redes para inaugurar el marcador, desatando abrazos y saltos entre quienes seguían las transmisiones en vivo en las pantallas de los restaurantes locales y en el patio central del Palacio Municipal de Xalapa.

Apenas diez minutos más tarde, al 31, el experimentado atacante Raúl Jiménez amplió la ventaja definitiva al firmar el segundo tanto de la noche, provocando que los fanáticos agitaran con fuerza sus banderas tricolores y sonaran matracas con la firme convicción de que el equipo mantendrá el buen ritmo en el campeonato.

Este encuentro representó el cuarto compromiso oficial de la escuadra mexicana dentro de la presente justa mundialista, consolidando un camino ascendente que inició con el partido inaugural frente a Sudáfrica, continuó con los duelos ante Corea y Chequia, y culminó con este contundente triunfo sobre los sudamericanos.

La afición xalapeña prolongó las celebraciones hasta altas horas de la noche, en un ambiente pacífico y familiar, manifestando su orgullo por el desempeño de los seleccionados y renovando la esperanza de que el Tricolor pueda seguir haciendo historia en los siguientes partidos.