Solo 20% de municipios en Veracruz cuentan con Atlas de Riesgo
La mayoría de los municipios operan con datos obsoletos
Juan David Castilla
En Veracruz, la gestión del riesgo y la prevención de desastres se encuentran prácticamente en el abandono a nivel municipal. En una entidad expuesta de manera recurrente a inundaciones, deslizamientos de tierra, frentes fríos y fenómenos hidrometeorológicos graves, apenas 44 de los 212 municipios cuentan con un Atlas de Riesgo registrado, lo que representa tan solo el 20.75 por ciento del total del territorio veracruzano.
De acuerdo con un reporte del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación de los Municipios (Igavim), elaborado con datos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) con corte al 10 de julio de 2026, casi el 80 por ciento de las demarcaciones veracruzanas carecen de este instrumento fundamental de protección civil.
Esta omisión contraviene directamente
lo estipulado en la Ley de Protección Civil y la Reducción del Riesgo de Desastres para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave.
Dicha legislación establece en sus artículos 29 (fracción XI), 37 (fracción VII), 47 (fracción III) y 98 (fracción III) la obligación de actualizar el Atlas de Riesgo de manera constante y durante cada administración municipal en turno
A la falta de cobertura en la entidad se suma el problema de la obsolescencia. Gran parte de los municipios que sí cuentan con un Atlas de Riesgo no han actualizado sus datos en más de una década, operando con diagnósticos totalmente desfasados de la realidad territorial actual.
Municipios clave como Boca del Río y Veracruz cuentan con documentos que datan del año 2006, es decir, no se han actualizado desde hace dos décadas. Situación similar registran demarcaciones vulnerables a contingencias ambientales como Coatzintla (2008), así como Minatitlán, Las Choapas y Tlapacoyan (2009).
De acuerdo con el desglose del Igavim, una amplia lista de municipios mantiene instrumentos elaborados en 2011, entre ellos Agua Dulce, Álamo Temapache, Alpatláhuac, Amatlán de los Reyes, Ángel R. Cabada, Atzacan, Ayahualulco, Chocamán, Coatepec, Ixhuacán de los Reyes, La Antigua, La Perla, Lerdo de Tejada, Nogales, Oteapan, Río Blanco, Tempoal, Vega de Alatorre y Xico.
Otras ciudades de alta concentración poblacional o vocación turística e industrial también arrastran años de retraso: Tlacotalpan no renueva su atlas desde 2013; Martínez de la Torre desde 2014; Alvarado desde 2016; Zongolica desde 2017; Coscomatepec y Huiloapan desde 2018; mientras que la capital del estado, Xalapa, registra su último documento en 2019.
Entre los municipios con actualizaciones más recientes figuran Córdoba, Chontla y Chiconquiaco (2020); San Andrés Tuxtla y Tezonapa (2022); Cazones de Herrera, Fortín y Poza Rica (2023); Coatzacoalcos y Pánuco (2024); así como Ilamatlán y Texcatepec (2025).
El análisis del observatorio ciudadano ubica a Veracruz en una posición desfavorable en la comparativa nacional. Mientras entidades como el Estado de México, Guanajuato y Baja California registran un 100% de sus municipios con Atlas de Riesgo, o estados como Tamaulipas superan el 93%, Veracruz se posiciona a la par de entidades con severos rezagos institucional-territoriales, afectando la capacidad de respuesta y prevención de miles de familias veracruzanas.



