Mesa de Redacción
Profesionalizar para proteger
Enrique Yasser Pompeyo
La seguridad pública no se construye únicamente con patrullas, uniformes o tecnología.
Su verdadero cimiento está en la formación de mujeres y hombres capaces de ejercer la autoridad con disciplina, preparación y un profundo sentido de servicio.
En ese contexto, la graduación de una nueva generación de policías de proximidad en Veracruz representa mucho más que un acto protocolario: es una apuesta por consolidar instituciones más profesionales y cercanas a la ciudadanía.
La incorporación de 49 nuevos elementos al estado de fuerza confirma que la capacitación policial sigue siendo una prioridad.
La presencia de mujeres y hombres preparados bajo estándares de formación inicial fortalece la capacidad operativa de las corporaciones y, al mismo tiempo, envía un mensaje de que la seguridad debe construirse con conocimiento, ética y respeto a la ley.
Uno de los aspectos más relevantes es el fortalecimiento de la policía de proximidad, un modelo que privilegia el contacto permanente con la sociedad.
Cuando un policía conoce a la comunidad, escucha sus preocupaciones y trabaja de manera preventiva, la confianza ciudadana se convierte en un aliado indispensable para combatir la delincuencia.
Los resultados presentados por la Secretaría de Seguridad Pública también permiten observar una tendencia alentadora.
Alcanzar el menor índice de homicidios dolosos en trece años no es producto de la casualidad, sino del trabajo coordinado entre las instituciones de los tres órdenes de gobierno, la inteligencia operativa y la constante profesionalización de sus elementos.
A ello se suman la desarticulación de grupos delictivos, la captura de objetivos prioritarios y el aseguramiento de sustancias ilícitas, acciones que reflejan una estrategia integral.
Otro elemento destacable es que parte de estos nuevos policías reforzarán corporaciones municipales, demostrando que la seguridad requiere una visión compartida.
La coordinación entre municipios, estado y federación fortalece la capacidad de respuesta y permite enfrentar con mayor eficacia los retos que plantea la delincuencia.
La profesionalización policial no es una meta que se alcance de una vez y para siempre; es un proceso permanente que exige capacitación continua, actualización, disciplina y compromiso con los derechos de la ciudadanía.
Cada generación de nuevos elementos representa una oportunidad para consolidar una policía más preparada, más humana y más cercana a la sociedad.
Veracruz avanza en la construcción de instituciones de seguridad más sólidas.
Mantener ese rumbo implica seguir invirtiendo en la formación de sus policías, porque detrás de cada uniforme hay una responsabilidad enorme: proteger a las familias veracruzanas con profesionalismo, legalidad y vocación de servicio.
Ese es, sin duda, uno de los caminos más firmes para fortalecer la paz y la confianza ciudadana.
enriquepompeyo@hotmail.com



