Juan David Castilla
Las ventas para los artesanos y comerciantes de calzado en el municipio de Naolinco han experimentado una desaceleración temporal debido a los gastos generados por el regreso a clases, situación que los productores locales califican como la «cuesta de septiembre».
Adrián Fernando Córdoba Arcos, fabricante de calzado y comercializador de productos de piel en este municipio, explicó que, si bien el periodo vacacional de verano dejó un balance positivo gracias al flujo de visitantes, el inicio del ciclo escolar impacta de manera directa el bolsillo de los consumidores.
El productor señaló que la denominación de Naolinco como Pueblo Mágico ha favorecido la llegada de turistas que acuden a disfrutar de la gastronomía y las atracciones locales, lo cual genera una derrama económica transversal en el municipio.
«Somos bendecidos porque la gente que viene, si no compra pan, compra un vinito, va al restaurante, a las taquerías o a consumir gorditas y picaditas, y quien tiene la posibilidad adquiere un par de botas o un artículo de piel», expresó Córdoba Arcos.
A pesar de la contracción económica propia de este mes, los fabricantes de calzado prevén una recuperación gradual con la feria patronal de septiembre y la festividad de San Crispín cada 25 de octubre, patrono de los zapateros.
Sin embargo, la expectativa principal está concentrada en la temporada de Todos Santos y las fiestas de fin de año.
La actividad industrial y comercial en la zona se mantiene activa durante los últimos meses del año debido a la demanda de mayoristas que buscan resurtir sus inventarios para atender la temporada alta, extendiendo la producción constante hasta febrero del siguiente año.



