Veracruz se mueve
RESULTA Y RESALTA
Alejandra Herrera
RESULTA que los buenos números que comienza a presentar Veracruz en materia económica no se quedan únicamente en las grandes inversiones que han llegado o están por llegar al estado. Hay otro indicador que finalmente es el que más importa a las familias: el empleo.
De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, correspondientes al segundo trimestre de 2026 y dadas a conocer por el Gobierno del Estado, el 98 por ciento de la población económicamente activa de Veracruz se encuentra ocupada.
Esto coloca a Veracruz en el sexto lugar nacional en ocupación laboral, apenas por debajo de Puebla, que registra 98.2 por ciento. La tasa de desocupación en el estado es de sólo 1.9 por ciento, un punto por debajo del promedio nacional de 2.7 por ciento.
Traducido a personas, estamos hablando de alrededor de 3.4 millones de veracruzanos ocupados.
Y quizá ahí está el dato verdaderamente importante. Porque los millones de dólares en inversión lucen muy bien en cualquier informe de gobierno, pero para el ciudadano común significan poco si no terminan convirtiéndose en trabajo, mejores ingresos y movimiento económico en su comunidad.
Hay además otros indicadores que apuntan en la misma dirección. Tan sólo entre enero y febrero de este año se generaron 17 mil 966 nuevos empleos formales en Veracruz, lo que colocó al estado en el cuarto lugar nacional en generación de puestos de trabajo registrados ante el IMSS, únicamente detrás de Ciudad de México, Nuevo León y Sonora.
Algo está haciendo bien el gobierno de Rocío Nahle.
RESALTA que en su primer año de administración se anunciaron inversiones por 4 mil 380 millones de dólares en diez proyectos estratégicos, con presencia de empresas como Constellation Brands, Nestlé, Bayer, Tyasa e Italpasta, además de proyectos portuarios, petroquímicos y de infraestructura. No se trata solamente de atraer capital por presumir una cifra: estos proyectos tienen el potencial de generar más de 19 mil empleos directos e indirectos.
Ahora viene otro proyecto de gran tamaño para el sur del estado. La empresa mexicana URSUS Energy contempla una inversión superior a los 2 mil millones de dólares para instalar una planta de gas natural licuado en el Polo de Desarrollo para el Bienestar Coatzacoalcos II.
La inversión todavía tiene pasos por cumplir para concretarse, principalmente garantizar el suministro de gas natural, pero que un proyecto de esa magnitud esté volteando hacia Coatzacoalcos tampoco es producto de la casualidad. El Corredor Interoceánico, la infraestructura existente, la ubicación estratégica del estado y, por supuesto, las condiciones que encuentre el inversionista para colocar su dinero terminan pesando en la decisión.
Durante muchos años escuchamos decir que Veracruz lo tenía todo: puertos, petróleo, industria, campo, ubicación y mano de obra. Y era cierto. Lo que no siempre tuvimos fue la capacidad de convertir todas esas ventajas en inversión y oportunidades.
Y es que la generación de empleo no solamente se está buscando desde la macroeconomía. Porque no todos los veracruzanos van a trabajar en una planta industrial, una terminal portuaria o una gran empresa.
También hay empleo detrás de una pequeña tienda, una estética, un taller, un negocio de comida o cualquier emprendimiento familiar que permita a una persona generar su propio ingreso y, en algunos casos, darle trabajo a alguien más.
El programa Apoyo a la Palabra entra precisamente en esa otra economía. Durante el primer año de gobierno llegó a más de 12 mil microemprendedores veracruzanos. Son apoyos pequeños si los comparamos con los miles de millones de dólares de las grandes inversiones, pero la comparación sería injusta.
Para una persona que necesita mercancía, herramientas o insumos para arrancar o fortalecer un negocio, unos cuantos miles de pesos pueden hacer la diferencia entre tener solamente una idea o comenzar a producir un ingreso y eso también es generar empleo.
No todo está resuelto, Veracruz todavía tiene un enorme reto con la informalidad, los salarios y las diferencias económicas entre regiones, pero una cosa es señalar lo que falta y otra muy distinta ignorar lo que ya está sucediendo y por ahora, los números indican que Veracruz se está moviendo.



