Estudiante UV destaca la importancia ecológica de los cocodrilos

Carlos Hugo Hermida (UV)

“Los cocodrilos no son villanos ni animales que ataquen automáticamente a las personas, son especies que cumplen una función primordial en los ecosistemas y su interacción con los seres humanos está relacionada con la pérdida de su hábitat”, declaró Mariana Platas Morales, estudiante de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana (UV).  

En su participación en el programa Sábados en la Ciencia de la Dirección General de Investigaciones (DGI), la alumna impartió la charla “Tic-tac, el cocodrilo no es como lo miró Peter Pan”con la cual buscó desmentir algunos estigmas en torno a estos reptiles, y acercar a las nuevas generaciones a una comprensión más objetiva de su comportamiento. 

En su proyecto recepcional de la Licenciatura en Biología, Mariana Platas abordó la imagen negativa que películas y otros productos de entretenimiento han construido alrededor de ellos, al presentarlos como feroces depredadores que atacan a las personas. 

“Busqué cambiar esa percepción y enseñarles que, en realidad, el cocodrilo solo es un animal que va a reaccionar a su entorno”, explicó. 

La joven mencionó que en el estado de Veracruz habita el cocodrilo Morelet o de pantano, que tiene un comportamiento relativamente tranquilo; puede alcanzar hasta dos metros y medio de longitud y es territorial particularmente durante la época reproductiva, cuando las hembras defienden sus nidos. 

Más allá de los prejuicios, estos reptiles poseen una importancia ecológica fundamental, pues son considerados una especie sombrilla y depredadores tope, al contribuir a regular poblaciones, modificar las condiciones de los cuerpos de agua, y a la generación de hábitats. 

Con respecto al riesgo que representan para las personas, destacó que en México las tasas de mortalidad asociadas con estos animales son bajas en comparación con otros factores, como los decesos provocados por mosquitos vectores de enfermedades. 

“Muchos encuentros de riesgo con cocodrilos ocurren cuando los seres humanos ingresan a su hábitat”, puntualizó. 

La estudiante precisó que el aumento de avistamientos en zonas de los municipios de Veracruz, Boca del Río y Medellín se debe a la pérdida y transformación de los espacios naturales donde viven. 

Mariana Platas comentó que el principal objetivo de su charla fue enseñar a niños y jóvenes qué deben hacer ante un encuentro con un cocodrilo: mantener la distancia, evitar alimentarlo y solicitar apoyo de instancias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) o elementos de Protección Civil local cuando sea necesario. 

“La educación ambiental resulta fundamental desde edades tempranas, pues muchos de los temores hacia determinadas especies se transmiten dentro de las propias familias o se construyen a partir de representaciones cinematográficas”, enfatizó.  

La alumna aplaudió que la UV impulse programas de divulgación científica como Sábados en la Ciencia, y planteó la posibilidad de trasladar su charla a otras regiones de Veracruz, donde existe una mayor probabilidad de interacción entre la población y los cocodrilos. 

“Es primordial que la sociedad conozca a especies animales estigmatizadas antes de juzgarlas y aprenda a convivir con ellas desde el respeto a su comportamiento y a su hábitat”, concluyó.