El relevo en la CEDH / Hora cero

Hora cero

El relevo en la CEDH

Luis Alberto Romero

El relevo en la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Veracruz ocurre en un contexto que exige mesura, responsabilidad institucional y, sobre todo, continuidad.

En una entidad que, de acuerdo con cifras oficiales del INEGI, se ubicó como el tercer estado con más reportes de presuntas violaciones a derechos humanos en 2024, cualquier vacío, improvisación o disputa política alrededor de la CEDH afectarían a las víctimas, que buscan acompañamiento, defensa y reparación.

La salida de Namiko Matzumoto Benítez para asumir la Comisión Ejecutiva de Atención Integral a Víctimas abrió un proceso que, hasta ahora, ha seguido cauces legales y públicos. La designación de una presidencia interina permitió algo fundamental: que la institución no se paralizara.

La atención a víctimas, la recepción de quejas y el trabajo cotidiano de la Comisión no se han detenido, aun cuando el Congreso del Estado se encuentra en la etapa de análisis y definición del relevo definitivo.

Ese dato habla de una estructura que ha mantenido funcionamiento, rumbo y responsabilidades claras, incluso en medio de su transición.

En este escenario, la continuidad no debe entenderse como inmovilismo, sino como estabilidad institucional. La CEDH ha operado conforme a la ley y con mecanismos de transparencia que han permitido documentar, con rigor, cientos de casos de presuntas violaciones a las garantías individuales.

El Congreso tiene ante sí la responsabilidad de evaluar perfiles con criterios técnicos, tomando en consideración la experiencia y el conocimiento de la institución.

La autonomía del organismo no se fortalece con improvisaciones ni con personajes ajenos a la materia, sino con trayectorias que acrediten un compromiso real con los derechos humanos.

En un contexto donde dependencias como la Fiscalía General del Estado, los ayuntamientos y la Secretaría de Seguridad Pública han concentrado la mayoría de las quejas, la presidencia de la CEDH requiere firmeza, preparación y capacidad para sostener una relación crítica, pero institucional, con el poder.

La transición en la Comisión debe resolverse sin estridencias y con una visión de largo plazo. La prioridad no es el relevo en sí mismo, sino garantizar que la defensa de los derechos humanos en Veracruz no se debilite; de ahí la importancia de la continuidad que representa la presidenta interina del organismo, Minerva Regina Pérez López, quien fue nombrada en el cargo para concluir el periodo que inició Namiko Matzumoto.

Por supuesto, hay otros nombres inscritos en el proceso de la CEDH: David Quitano Díaz, Hugo Castillo Ortega, Manuel Galeana, Félix Manuel Méndez, Eduardo Antonio Aparicio, Diego Iván Zavaleta, Jaime Ronzón, Juan David Ovando, María Andrea García, Gerardo Veneroso Barrientos y María Guadalupe Arguelles; sin embargo, las cartas credenciales que avalan la preparación y la trayectoria de la presidenta interina deben tomarse en cuenta para en análisis, dado que la continuidad, más que una opción política, parece la consolidación de un proyecto que ha demostrado resultados en favor de las víctimas.

@luisromero85