Desde el Café
Don Atanasio vino, echó lumbre y se fue
Bernardo Gutiérrez Parra
Quizá porque es tan codo como su hijo que no le da agua ni al gallo de la pasión, don Atanasio García Durán, padre del exgobernador Cuitláhuac García, prefirió ir al Congreso local a platicar con los reporteros en lugar de invitarles un cafecito para charlar más a gusto.
Y lo que soltó fue lumbre al calificar como un “error” elegir a una persona no nacida en Veracruz como gobernadora de la entidad. “Antes no lo creía, pero ahora lo creo firmemente: es un error confiar en alguien que no es de Veracruz, porque no se tiene la dimensión de lo que el estado necesita”.
¿De dónde le salió lo bravo al profe?
La historia es esta. Unas reporteras le preguntaron su opinión sobre la administración de su hijo Cuitláhuac, considerado el peor gobernador en la historia de Veracruz y dolido por el calificativo don Atanasio se soltó el pelo.
Dijo que a pesar de que la entidad es uno de los estados más ricos del país, no se percibe una estrategia clara para detonar su potencial económico, siendo que existen condiciones favorables heredadas por el gobierno anterior (el de su hijo). “Pero no veo que esos recursos se estén activando, ni que haya una visión para desarrollarlos”.
Al fin padre, a don Atanasio le ganó el amor filial y dio a entender que su hijo fue un buen gobernador cuando eso no es verdad. Reitero, el sujeto está calificado como el peor gobernador de la historia por represor, arbitrario, abusivo, inicuo, perverso, corrupto, inmoral y presunto ladrón. Y eso nomás para empezar, de acuerdo con la opinión de 8 millones de veracruzanos.
Se entiende su amor de padre, pero pretender que Rocío Nahle se fije en ese espejo como ejemplo de buen gobierno es una lamentable burrada.
Filoso, don Atanasio siguió con su perorata: “Ya empieza a haber un malestar ciudadano. Lo que ocurrió en las elecciones municipales pasadas es un termómetro. No sabemos cómo nos vaya a ir en 2027”.
¿Cuál era su intención?, lo ignoro. Pero sus palabras sacudieron al mundillo político veracruzano y hoy serán tema en los noticieros nacionales porque nunca nadie, al menos de 80 años para acá, le había hablando tan raspado a un ejecutivo estatal.
¿Qué ganó con lo que dijo? También lo ignoro. Aunque mucho de lo que habló lo dedicó a defender la administración de su hijo, al que debería darle pena ser un balagardo de 58 años a quien tiene que defender su papá.
Bueno sería que don Atanasio diga dónde están “las condiciones favorables heredadas por el gobierno anterior” para que se active la economía, cuando fue Cuitláhuac el encargado de ponerle trabas a los empresarios para que invirtieran en Veracruz y mejor se fueron. ¿De dónde saca que su hijo entregó un mejor estado que el que recibió?
¿Qué sigue?
Rocío Nahle no se va a quedar cruzada de brazos, ha aguantado más de un año sin tocar a su antecesor que tiene un rosario de señalamientos judiciales. Cuando se dio cuenta de la porqueriza que le estaba dejando Cuitláhuac, habló con la superioridad para actuar en consecuencia, pero de Palenque le dijeron no; a él no lo toques.
Y la gobernadora ha obedecido.
Lo malo para ex gobernador es que la protección de Andrés Manuel ni es eterna ni infinita.
Con lo mal que anda Morena porque en efecto hay malestar ciudadano en su contra, bueno sería para la 4T darle un calambrazo judicial a Cuitláhuac. Eso haría que regrese la confianza al partido, confianza que le hace falta para el 2027 y sobre todo, para el 2030.
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