Juan David Castilla
Las asimetrías del comercio internacional con los Estados Unidos y la proliferación del mercado informal de endulzantes mantienen al borde de la quiebra técnica a la agroindustria de la zona centro-sur de la entidad.
El Frente de Organizaciones Sociales y Económicas del Campo (FOSEC) alertó que el Ingenio San Pedro, el último bastión laboral del municipio de Lerdo de Tejada, contempla el cese de sus actividades industriales ante la imposibilidad de competir con el jarabe de alta fructosa norteamericano y la entrada de azúcar al país.
Rafael Lindo Chaga, representante de la agrupación, expuso en la capital que la internación irregular de azúcar impacta directamente en las liquidaciones finales de las uniones de cañeros veracruzanos.
Detalló que las factorías de la entidad operan bajo costos energéticos e insumos sumamente elevados en comparación con el extranjero, lo que reduce los márgenes de ganancia corporativa y asfixia a las cadenas de suministro.
El dirigente recriminó el abandono de las autoridades federales y demandó el diseño de un plan de rescate urgente para impedir que siete mil productores de Los Tuxtlas pierdan sus fuentes de empleo y se profundice la crisis social heredada tras el cierre del Ingenio San Francisco hace más de una década.
La eventual parálisis del consorcio de Grupo Porras golpearía severamente a los municipios de San Andrés Tuxtla, Ángel R. Cabada, Santiago Tuxtla, Tlacotalpan, Saltabarranca y Amatitlán, cuyos flujos financieros dependen de la zafra.



