Hormiga chicatana: el exótico manjar de temporada que impulsa el turismo en Veracruz

Juan David Castilla

Las lluvias que azotan el territorio veracruzano activaron la economía comunitaria de Actopan, en la zona costera central de Veracruz, mediante el aprovechamiento sustentable de la hormiga chicatana.

Los habitantes consideran que esta especie es un recurso natural de temporada que pasó de ser una costumbre doméstica a un cotizado baluarte de la alta cocina regional, captando el interés de investigadores, chefs y paseantes que buscan experimentar los sabores del México profundo.

Detallan que el ciclo de recolección es breve y demanda un esfuerzo coordinado por parte de los lugareños, quienes vigilan pacientemente los hormigueros durante las tormentas nocturnas para realizar la colecta en el momento exacto en que las reinas aladas abandonan los nidos subterráneos.

Los promotores turísticos del municipio indicaron que los platillos basados en este insecto registran una alta demanda en los comedores tradicionales de la cabecera, donde el sazón artesanal del comal preserva las propiedades organolépticas que fascinan a los visitantes extranjeros.

Señalaron que la comercialización del producto en los mercados de la zona representa un ingreso complementario significativo para los jornaleros locales, quienes aprovechan la humedad de los suelos para recolectar el material biológico sin alterar los ecosistemas nativos.

De esta manera, el Ayuntamiento y los comités comunitarios promueven el consumo responsable de la chicatana como un emblema estacional.

Con lo anterior, demuestran que la preservación de la biodiversidad y el respeto a los saberes de la tierra son los ejes que sostienen el patrimonio inmaterial y la oferta culinaria de la llanura actopeña.