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El odio naranja hacia Nahle; Gobernadora ayer mostró músculo
Pablo Jair Ortega
Pues ya con pruebas, consta que Movimiento Ciudadano (MC) se ha encargado de hacer una millonaria campaña contra Veracruz y la gobernadora Rocío Nahle, financiada con recursos de legisladores naranjas de Querétaro, Jalisco y Nuevo León (por cierto, el estado más endeudado del país).
Los ataques también provienen de la propia Cámara de Diputados, donde todavía no les cae el veinte de que una mujer gobierna —y gobierna bien— una de las entidades más importantes del país.
Andan muy molestos —peídos, decimos en el rancho— porque Veracruz desaforó a dos alcaldes de MC por sus presuntos vínculos con la delincuencia organizada; ahora recurren a lo único que saben hacer: videos en TikTok, Instagram y Facebook para pautar campañas en redes, llenas de noticias falsas, odio y misoginia.
Al parecer, a muchos se les olvida los orígenes de este partido que recluta delincuentes: un corrupto gobernador sustituto (no constitucional) llamado Dante Delgado, quien fue a parar a la cárcel por comprar cemento a empresas suyas para hacer obras del gobierno cuando era mandatario sustituto, entre 1988 y 1992.
Esto originó que Ernesto Zedillo, el entonces presidente, ordenara su aprehensión, ejecutada en 1996 por el entonces gobernador Patricio Chirinos y su secretario de Gobierno, Miguel Ángel Yunes Linares.
Dante Delgado —apodado también por los priistas como “Caballo Loco”, porque tenía la maña de patear las puertas de Palacio de Gobierno cuando era gobernador— pasó 15 meses en el bote de Pacho Viejo y finalmente lo dejaron ir, pero no por inocente, sino porque el delito había prescrito.
Luego de hacerse millonario con las obras en el marco del programa social “Solidaridad”, Dante fundó su propio negocio nacional —vendiendo candidaturas— con el partido Convergencia por la Democracia, que luego se convirtió en Convergencia y finalmente terminó en Movimiento Ciudadano.
Poco antes de convertirse en MC, Dante Delgado se acercó a un tal Andrés Manuel López Obrador, supuestamente para apoyarlo, pero en 2012 lo traicionó y corrió a “hacer acuerdos” —venderse como su cemento familiar— con el presidente Enrique Peña Nieto, justo antes de la elección presidencial.
Ya ni se diga que también se agandalló el águila republicana que usaba el propio AMLO.
Pese a todo, Dante, la verdad, no tenía gran presencia en Veracruz y era de una estructura limitada. Su “gran” triunfo, impulsado por el de Macuspana, fue como senador en 2006 por la alianza PRD-Convergencia-PT, cuando los votantes ya comenzaban a hartarse del PRI y mandaron a la gaver al candidato priista Pepe Yunes (sí, el eterno derrotado).
De todas formas, Dante se mantenía exiliado de Veracruz, vendiendo espejitos en otras partes del país donde nadie lo conocía. Incluso se recuerda que se aventó para jugársela como candidato a gobernador en 2010, quedando en tercer lugar y encabronándose con reporteros e insultándolos cuando le preguntaban sobre su pasado como convicto.
Pues ya entregado a Peña Nieto, Dante tuvo el apoyo desde Los Pinos para ganar la gubernatura de Jalisco y, desde ahí, construir su partido con una clase de políticos vanidosos, corruptos y ambiciosos.
La ambición en política es válida y también es la semilla para lograr el objetivo, pero, como dice López Obrador: “El poder sin ética no sirve para nada, porque se convierte en botín de unos cuantos”.
Y ese parece ser el objetivo de estos políticos naranjas.
Mientras tanto, en lo que Dante y sus compinches gastan la bilis que luego les causa enfermedades graves, este jueves fue un rotundo éxito el informe de la presidenta Claudia Sheinbaum, con un aforo de más de 40 mil asistentes.
De esta manera, Veracruz mostró el músculo político, recibiendo con los brazos abiertos y de una manera fraterna a la presidenta.
Sheinbaum correspondió al pueblo jarocho y a su gobernadora Rocío Nahle, su amiga, la mujer fuerte y guerrera, compañera de lucha y correligionaria de causas.
Esto, al parecer, también enojó más a los “prianemecistas”, porque horas después del evento, vía redes sociales y con creadores de contenido plenamente identificados al servicio de Movimiento Ciudadano, iniciaron un golpeteo contra Veracruz y contra la gobernadora.
El odio hacia nuestro bello estado seguramente es porque no lo conocen; no tienen idea de nuestra cultura y tradiciones. El pueblo veracruzano está informado y sabe quién es Dante y su pupilo nefastito, Máynez (quien, dicen, ya se le está rebelando).
También saben la razón de tanto enojo contra Nahle: por lo que representa para la verdadera 4T y su fuerza en el estado.
Si esa es la estrategia de la oposición para avanzar en 2027, desde ahora se vaticina que no van a llegar ni a primera base, porque la fórmula Sheinbaum-Nahle es muy fuerte en Veracruz y ambas seguirán caminando juntas.



