Que siga el IVEA / Bernardo Gutiérrez Parra

Desde el Café

Que siga el IVEA

Bernardo Gutiérrez Parra

Hace casi dos semanas publiqué una columna titulada “Una entidad con más de 470 mil ignorantes”, en referencia a las personas mayores de 15 años que no saben leer ni escribir en Veracruz, y donde deploro que no se lleve el método que en los años 70 puso en marcha el gobernador Rafael Murillo Vidal, que se valió de jóvenes de secundaria y preparatoria para alfabetizar.

Pero además propuse: “Ya que a la 4T le gusta desaparecer dependencias e instituciones, debería cantarle Las Golondrinas al IVEA (Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos) y dejar la alfabetización de los adultos en manos de estudiantes de secundaria y prepa, como en tiempos de Murillo Vidal”.

Mi tirria contra el IVEA era justificada. En la década de los 80 y 90 visité en varias ocasiones sus oficinas en Xalapa y las encontré retacadas de burócratas que se rascaban la barriga a la espera de su quincena, y dirigidas por sujetos resentidos porque consideraban que deberían estar en un puesto mejor. Si en aquellos tiempos lo que sobraba era presupuesto, también sobraba indolencia y pretextos para no hacer la chamba.

De ahí mi sugerencia casi obsesiva porque se volviera al sistema anterior. Pero pasé por alto que de los 70 a estas fechas hay más de 50 años de distancia y que si en aquel tiempo Veracruz contaba con 4 millones 300 mil habitantes, hoy tiene casi 9 millones.

Además, si en los años 70 casi la totalidad de chavos de la secu que entramos al programa alfabetizador fuimos alentados por nuestros padres, hoy las cosas son diametralmente opuestas. Más tardaría el IVEA en invitar a los adolescentes, que las ONGS en acusar a la institución de explotación de menores.

Otra cosa; si en aquellos años mis compañeros y yo sólo llegábamos a alfabetizar, en la actualidad hay que buscar a los analfabetos casa por casa, convencerlos de las ventajas de aprender a leer y escribir y aguantar malas caras, negativas y hasta comentarios machistas del marido celoso que ve mal que su esposa se instruya.

Si antes las puertas de una colonia o comunidad se abrían de par en par, ahora se asoma el recelo y la desconfianza porque “qué tal si son delincuentes”.

En fin lector, alfabetizar en estos tiempos es una bronca porque Veracruz ha crecido y el dinero para la educación ha disminuido. Uno de los recortes más bárbaros que hicieron para este 2026 fue a la educación. Y lo peor, estando ya autorizado el presupuesto, le recortaron otros 300 millones.

Si en los 70 sobraba personal, en la actualidad el IVEA tiene aproximadamente 500 trabajadores; 200 repartidos entre su oficina central y sus 25 Coordinaciones de Zona y los 300 restantes trabajando en campo.

Pero aún con estas limitantes, en los primeros 100 días de esta administración el IVEA alfabetizó casi al 100 por ciento en diez municipios. Desde Pueblo Viejo en el norte hasta Tuxtilla en el sur, pasando por Cerro Azul, Naranjos, Miahuatlán, Landero y Coss, Rafael Lucio, Apazapan, La Antigua y Tlacotepec de Mejía donde el analfabetismo es menor al 4 por ciento.

“Cuando el porcentaje de analfabetas baja a menos del 4 por ciento, se considera a ese municipio alfabetizado”, me dijo mi fuente.

Si del 2020 al 2024 la anterior administración alfabetizó a 7 mil 762 veracruzanos, en solo un año (el 2025) el número de adultos que aprendieron a leer y escribir fue de 7 mil 988.

A diferencia de los 80 y 90 cuando sobraban los pretextos para no alfabetizar, desde el año anterior se han buscado soluciones como por ejemplo, hacer la alfabetización circular. Es decir, que sea un familiar quien enseñe a leer y escribir al papá, la mamá, abuelos, tíos, etc. y como segundo círculo, que sea un vecino el que eduque.

“Lo que estamos buscando es que el alfabetizador sea alguien del entorno cercano por dos motivos: para que los alumnos se sientan en confianza y como seguridad para quien alfabetiza”.

-¿Y qué pasa con Xalapa que tiene 9 mil analfabetas?

-Xalapa está considerada como ciudad alfabetizada porque con 500 mil habitantes tiene el 1.8 por ciento de analfabetas. Pero eso no quiere decir que hayamos descuidado a esas 9 mil personas que en su mayoría viven de manera eventual en la ciudad y no siempre en el mismo lugar. Hay que buscarlos casa por casa para trabajar con ellos, pero no los hemos echado en saco roto-, fue la respuesta.

Reitero, en 1970 había en Veracruz 4 millones 300 mil habitantes. De estos, 2 millones 67 mil 869 eran mayores de 15 años. Y de éstos, 664 mil 288, es decir, el 32.1 por ciento eran analfabetas.

Cincuenta y cinco años después, Veracruz cuenta con una población que supera los 8 millones 600 mil habitantes, de los cuales 6 millones 326 mil 637 son mayores de 15 años. Y de éstos, 461 mil 764, es decir, el 7.3 por ciento, no saben leer y escribir.

Estos datos indican dos cosas: que mientras más habitantes hay en Veracruz, el porcentaje de analfabetas es menor. Y que si el IVEA realiza el mismo trabajo que el año anterior, para el 2030 habrá 40 mil veracruzanos más alfabetizados.

Que así sea.

Conclusión, que siga el IVEA.

bernagup28@gmail.com