Los puentes de Nahle / Pablo Jair Ortega

ColumnaSinNombre | LOS PUENTES DE NAHLE

Pablo Jair Ortega

En los últimos días dos anuncios surgieron desde la cúpula del gobierno de Rocío Nahle García y se traducen en dos tipos de puentes.

Se tratan de dos acciones vitales que por varios sexenios nadie volteó a ver, se ignoraron, les tembló la mano a los gobernadores en turno y que como coloquialmente se dice, nadie le quiso entrar al toro por los cuernos.

Uno de ellos, metafóricamente hablando, es el puente financiero para salvar a los municipios del ahogamiento económico (la liquidación de la deuda millonaria por la bursatilización) que representaba tener comprometidas las participaciones federales y no poder invertir más recursos en obras y acciones de tipo social en sus pueblos, acción que ahora permitirá a 199 alcaldes navegar las aguas durante su administración de forma segura.

El ahorro para los ayuntamientos es comparable con los más de mil millones que durante 18 años se pagaron con la retención de las participaciones. El Gobierno del Estado aportó más de 500 millones de pesos para cubrir el saldo pendiente y así construir ese puente que ahora los ediles podrán utilizar para salir del endeudamiento.

Por otro lado, hay otra jugada magistral: se trata de la construcción del Puente del Sotavento, una obra tangible que arrancó el pasado 17 de julio y consolida un compromiso asumido por la gobernadora.

Constará de 720 metros de longitud, pero esto va más allá de la obra en sí en lo material: representa mucho más que la conexión de Boca del Río hacia Alvarado y viceversa.

De entrada, hay un fuerte impacto social y económico más profundo en ambos extremos poblacionales, que serán comunicados con este puente en el que se invertirán mil 200 millones de pesos, sin considerar la derrama e inversión del momento, generación de empleos y demás.

De esta manera, la obra tendrá un impacto sin precedente en varias aristas: se impulsará el desarrollo económico tanto en la conurbación como en Alvarado y la franja conocida como la Riviera Veracruzana; habrá nuevas oportunidades comerciales, turísticas, más empleos y el aumento de ingresos locales de un lado y del otro.

La integración social entre las comunidades de la zona norte, apartadas de la cabecera municipal, también tendrán mayor accesibilidad a servicios educativos, de salud, y mejorará la calidad de vida de los ciudadanos.

Por ejemplo: el desarrollo sostenible y combinado con el entorno urbano de la conurbación Veracruz y Boca del Río con la naturaleza y sitios turísticos del lado alvaradeño harán una explosión inmediata para el desarrollo ecoturístico.

Los puentes son más que una obra material, por ello, reviste importancia vital tanto el recién anunciado en este gobierno llamado del Sotavento como el resto en que se ha focalizado el plan de obras de la administración de Rocío Nahle.

MÁS PUENTES

Al igual que en campaña recogió la demanda de construcción de este puente, que será alterno al de Boca del Río, también están los proyectos en el sur, con el Coatzacoalcos III, que junto con la federación se contempla para comunicar al llamado Puerto México con la zona industrial, desahogando el tráfico que genera el cruce sobre el río.

“Eso me va a llevar dos puentes, pero miren después de hacer una refinería, hacer dos puentecitos será fácil; ese puente donde están las vías para Cydsa Bayer, porque hay un puente y tenemos que hacer otro a un lado y ahí mismo el distribuidor para Nanchital”, diría entonces la gobernadora sobre esta obra que ya avanza.

Otra realidad es el nuevo puente acceso al puerto de Veracruz, que permitirá el desahogo vial en la zona cada vez con mayor movimiento del transporte de carga. Y donde se construirá además un acceso alterno al recinto portuario de Veracruz. Tanto la gobernadora Rocío Nahle como la presidenta Claudia Sheinbaum cumplieron con esta promesa de campaña

En enero, el reporte de la secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ubicaba un 50 por ciento del Distribuidor Vial de Acceso al Puerto de Veracruz, y hace unos meses el avance mayoritario en un camino que tendrá 2 kilómetros de longitud.

No solo son nuevas obras: Rocío Nahle no ha dejado de lado los daños ocasionados a los puentes en la región de la Huasteca.

Por ello, bajo su gestión con la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) y el Centro SICT Veracruz, se contempla atender dichas conexiones con puentes afectados en la Huasteca, principalmente en municipios como Huayacocotla, Ilamatlán y Texcatepec.

Sin duda, mientras otros quieren tender puentes con intrigas y calumnias en medio de aguas sucias —que obviamente no prosperan— los puentes de Rocío Nahle son quirúrgicos, bien proyectados y con cimientos sólidos para un beneficio social y económico hacia los veracruzanos.